martes, 29 de diciembre de 2015

Distorsionada percepción.

Mirada perdida, aspecto cansado, ojos negros profundamente vacíos. La misma sensación de antaño. Dolor interno. Sonrisa externa. Satisfacción.

Los cambios se avecinan, la tormenta espera deseosa su oportunidad. Truenos, rayos y centellas se reúnen en un gran salón oscuro. La lluvia cae despacio. Ameniza mis pensamientos. Imagino una pequeña chimenea que arde tímidamente. Te pienso. Te extraño. Te echo de menos. ¿Dónde estás? 

Vuelve.

¿Es esto felicidad? ¿Qué clase de conjuro es éste? Miles de preguntas a las puertas de mi mente cerrada a mi misma. 

Odio cuando miento, porque sé que miento. Y odio más que eso, descubrir la mentira a la mitad. 

Todo es difuso, cambiante, volátil. Incorpóreo. Hermosa palabra que siempre he amado en secreto. Kai. Mi Kai. Todo es como un sueño, que no puedo recordar con exactitud, pero que aún puedo sentir. Sé que vive dentro de mi. No sé cuando se despertará la bestia. Ojalá sea dura. Muy dura y dolorosa. 

No entres, te consumirás. Deberías estar lejos de aquí. Por allí, donde no pueda tocarte, donde solo pueda verte. Deberías correr lo más lejos que puedas. La lluvia empieza a enfurecerse, no quieras estás aquí entonces. 

Estoy asustada. No te marches, mejor no me dejes sola. Haz que pare.

 Lo hiciste. 

¿o lo hice?

Quien sabe. Abrázame fuerte, no me sueltes. Hazme daño. Quítame la respiración y el sentido de la razón. Arrasa con todo. No dejes nada. Vacíame. Anula cualquier rastro de mi. Protégela. Protégeme.
No dejes que se haga daño. Ocúltala. Ocúltame. 

Espero que llegues bien. Espero no enterarme de nada. Que todo sea lento. Suave. Una caricia. Que pase sin más. Como aquella vez. No me hagas daño por favor. Destrúyeme

Parece que ya siento el peso del humo sobre mis hombros. Parece que mi cuerpo ya lo sabe. Se prepara. No aguanta tu ausencia. Tampoco tu presencia. Eres mi mal mas deseado. La idiotez mas grande cometida. El pecado. La delicia. 

Aquel lugar. El blanco puro manchado. El blanco roto inocente. La liberta encerrada en cuatro paredes. La ventana a la realidad cerrada. Allí pertenezco. Allí debo volver. Allí pereceré. Y no una vez, sino varias. Tantas como mi cuerpo sea capaz de soportar. Tantas como mi mente sea capaz de imaginar.

Dolor. Placer. Entre ellos una delgada linea que los une. Que los separa. ¿En qué difieren? 


viernes, 4 de diciembre de 2015

TF.

Llega un momento en que desconectas, no das más de ti. No importa donde estés ni cuándo, tu cerebro se cansa del mundo exterior. Estamos saturados de estímulos. La mayoría de ellos inútiles, no nos interesan. Pasamos de ellos, los ignoramos como si fuesen hormigas insignificantes a nuestro paso.

Lo gracioso del asunto es que para nada esas hormigas están puestas por azar. Cada una de ellas es especial a su manera. Y no sabemos verlo. Pensamos que sólo ciertas cosas tienen sentido, y son importantes. Pensamos que el resto es solo relleno, pero estamos muy equivocados. ¿Acaso es solo importante la voz o la guitarra de una canción? Para nada.

Es curioso que nos pasemos la mayor parte de nuestra vida quejándonos de lo aburridos que estamos, de que no tenemos nada que hacer, de que nada nos apasiona, de que nada nos entusiasma... pero realmente sólo tenemos que pararnos a observar. Lo mas pequeño. Todas y cada una de esas pequeñas hormiguitas que pasan por nuestro camino. Tal vez encontremos en alguna de ellas algún desperfecto que nos llame la atención.

El fluir de la tinta de un bolígrafo, o de una pluma. El vibrar de una cuerda o tal vez te guste la costura y el pasar del hilo con la aguja por la tela creando bonitos bordados. Cualquier hormiguita puede hacerte sentir especial. Cualquier hormiguita es válida, ¡incluso la que esté coja! Quién sabe, tal vez aquella sea la tuya, esa a la que nadie querría, pero estamos siempre demasiado ocupados criticando, como para prestar un poquito de atención.

Siempre echamos la vista a un lado, nos quejamos y nos negamos a ver lo que tenemos que ver. No sentimos, ni nos centramos en sentir lo que tenemos que sentir. Estamos demasiado obsesionados con destruir. Estamos obsesionados con tirar todo por tierra. Desaparecer. Es por eso que estamos cansados, y desconectamos. Porque nos cansamos de odiar. Porque a veces necesitamos ese respiro de aire fresco que se supone que debemos proporcionarnos nosotros mismos.

Fear.

Tengo miedo, por eso este blog no tiene sentido, por eso las paredes se derrumban y el cielo se cae. Por eso las nubes no se sostienen. Por eso la habitación blanca quedó calcinada por las llamas y ahora es toda negra. Porque tengo miedo.

Miedo de ser yo misma. No es que no haya tenido miedo antes, claro que he tenido miedo, muchísimo miedo, y muchísimas mas veces que ahora. No hay diferencia, porque no hay cambio perceptible, pero aún así, lo noto distinto. La motivación, las ganas, el ímpetu, desaparecen. La tranquilidad no viene a mi entre las letras. El caos de mi mente no es capaz de salir, porque vuelve a estar encerrado en la habitación mas escondida del sótano más profundo. Y ahora no sé como volver a bajar.


No soy capaz de serenarme. No puedo escucharme. Las voces de mi cabeza no hablan, y pienso que todas me han dejado sola. Todas ellas. ¿Dónde están? No hay nadie en las habitaciones, la gran mesa de reuniones vacía, los pasillos desiertos... Tan solo intranquilidad camuflada de silencio y fría calma.


No quiero pensar. No. Más bien, no puedo pensar. Mi mente es como un continuo laberinto en construcción y yo soy quien va recorriendolo a la vez que lo construye. Antes no era asi. Mi mente siempre ha tomado muchas formas. Ahora, esto.




martes, 3 de noviembre de 2015

Agosto.

Tengo sequía. Sequía mental. Falta de fluidez. Escasez de palabras. Mi mente es un embalse y alguien ha construido una presa. El agua no fluye, se queda estancada y la suciedad se amontona en su superficie.

Huele a putrefacción.

No puedo escribir porque no sé que decir. Porque no sé que pensar. Porque me gustaría poder tener un orden, un sentido, una estructura, pero no la hay. Porque solo existen unos hilos invisibles que a veces me levantan pero que se rompen fácilmente.

Si tuviese que decir algo, diría lo de siempre: tengo miedo, pero es que me resulto tan aburrida, tan repetitiva, que me asqueo. Todo se repite. Soy tan poco original....

No sé a que juego. Ni con quién. Sé que soy un peligro, pero no sé por qué.

martes, 13 de octubre de 2015

Máquina.

Es posible que sea para nada, que ya no sirva, que todo sea demasiado descarado, que salte demasiado a la vista, que llame mucho la atención, que pueda ser visto por quien no debe.

Maestra experta en la ambivalencia de las letras que ha olvidado la lección, que todo puede ser malinterpretado. Experta jugadoras de palabras. Gran esquiva entre definiciones de diccionario, alguna de las cuales inventadas y adaptadas a todas y cada una de las situaciones que ella misma va creando, a base de patrones que se repiten, como creando laberintos en los cuales sólo ella sabe cual es la salida. Las palabras. 

El gélido frío avanzando por sus dedos, por las puntas de su pelo, alcanzando sus piernas, sus brazos, su cabeza, cabalgando veloz hacia el centro de toda máquina, congelando todo mecanismo y engranaje a su paso, deseoso de llegar al corazón para encontrarse una linda sorpresa. Allí no tiene nada que hacer. Ha llegado tarde. 

Ni el sol del atardecer es capaz de calmar los ánimos. Ni la brisa marina de acallar el llanto. 



lunes, 7 de septiembre de 2015

Nada

Buenos días, es más tarde de lo que esperaba, de lo que me gustaría, pero aún puedo decir buenos días si consideramos la expresión como un gesto de educación hacia el resto de personas. Si por mi fuese, y a mi misma fuesen dirigidas mis palabras, serían algo más parecido a "Ya te has levantado, puta mierda, no te queda otra, pero al menos el día está bonito."

Siendo sincera, creo que no me he asomado siquiera a la ventana para ver que tal hace, pero en mi mente hoy es un día gris y nublado. Hay nubes enormes encapotando el cielo, a punto de soltar diminutas gotas a la tierra. Hace fresco, corre un poco de brisa, los árboles están mudando sus hojas y el suelo está lleno de ellas. Es el típico día de otoño de las películas en el que la gente pasea con abrigos y bufandas. Es uno de esos días perfectos para ponerse de setas. Vuelvo a repetir: en mi mente, no sé que está pasando fuera. 

Hoy es 7 de Septiembre, 2015. No voy a acostumbrarme nunca. El paso del tiempo y yo no nos llevamos bien. No sé cuanto hace que no escribo, y lo odio, me odio por ello. Lo hecho de menos, necesito ese lugar, necesito que me nutra, necesito esas paredes blancas, el humo, la música, el sol entrando por la ventana, necesito las lágrimas, el dolor y la rabia, Necesito sentirme viva. 



viernes, 28 de agosto de 2015

Ojalá este hueco llevase a algún lugar mas allá de la mugre que esconde tras los arbustos.

Ojalá un agujero por el que entrar y perderme cual Alicia en el país de las maravillas y no volver nunca más.

Ojalá una jaula mas pequeña para mi corazón que no lo deje llenarse tanto para deshincharse luego cual globo desilusionado.

Ojalá pudiera salir corriendo, arrancarme el corazón del pecho de cuajo y huir por un hueco que me conduzca a un lugar mas ameno.


domingo, 12 de julio de 2015

Esfera de Cristal.

Todo se derrumba alrededor. Vuelvo a estar sola en medio de una habitación oscura. Soy capaz de distinguir ciertos relieves. Una puerta me separa del exterior. No. Desaparece. Solo estoy yo en mitad del cuarto. Flotando en el vacío. Acaba de desaparecer el suelo. Las paredes se resquebrajan. El techo comienza a flotar. Oscuridad. Es lo que hay afuera. Salgo de un cuarto oscuro, para encontrarme de lleno en una enorme esfera de cristal. Vacía. Oscura. Nada. No se ven luces ni estrellas cercanas. Todo está lejos. Todo brilla poco. En el interior solo me encuentro yo. Tengo un top a rallas. Un pantalón negro, y unas imitación de converse, que más quisieran parecerse a ellas. El pelo rojo. Las uñas negras. Me siento sola. Me duele la cabeza. Mis ojos lloran sin lágrimas. Mi mente arde. Entra en ebullición y deja escapar un sinfín de pensamientos. Todos hecho hilos, de colores, que se estiran. Pegajosos. Brotan. Saltan. Salpican. Y van saturando la esfera, que se va llenando. Temo ahogarme. No sé nadar.

Giro y giro sin parar. La vía láctea frente a mi. Millones de estrellas a mi alrededor. Todas brillan. Yo no. Dolor. Dolor. Dolor. Humo blanco. Giro y no puedo parar. Todo se mueve. Yo no. Yo si. Pelo revuelto. Pelo suelto. Pelo fuego. Luz. Oscuridad.


domingo, 21 de junio de 2015

Puertas.

Imaginaos una habitación blanca, al otro lado un mundo psicodélico. Están separados por una puerta. 

Si consideramos que la habitación blanca es el lugar donde siempre has estado, no conoces nada más, y que es un lugar cerrado, la puerta debe abrir ¿hacia dentro o hacia fuera? 

Si la habitación blanca fuese la realidad, y el mundo psicodélico la fantasía, la puerta debería abrir hacia dentro de la habitación, permitiéndote salir fuera de ella y alcanzar otros niveles de consciencia, si nos hallásemos por ejemplo, distinguiendo entre realidad vivida y sueños. Por el contrario, si el mundo psicodélico fuese el real, y viviste en la mentira todo este tiempo, la puerta abrirá hacia fuera de la habitación, dándote paso a entrar en el mundo real y salir de la mentira que has estado creyendo,

Si nos situásemos desde la posición contraria, es decir, que estuviésemos en el mundo psicodélico, nos hallaríamos ante el mismo dilema. ¿Hacia donde abrirá la puerta? ¿Se abrirá? ¿Qué encontraré al otro lado? La única respuesta proviene de la decisión de abrir la puerta.

Si la puerta no se abre, es posible que no exista un mundo alternativo al que conoces, o que simplemente no se te está permitida la entrada. ¿Qué pensarías? ¿Por qué se te negaría el paso?

Si la puerta se abriese aproximándose hacia a ti, descubrirías que has estado viviendo en el mundo real, y tienes un mundo nuevo que descubrir, que será más que el propio mundo real, pero que no deja de ser fantasía.

Si la puerta se abriese alejándose de ti, descubrirías que has estado vagando sin saberlo por el mundo fantástico e imaginario, y que puedes volver al mundo real.

¿En qué parte de todas ellas te gustaría estar? ¿Preferirías que la puerta se abriese hacia dentro o hacia fuera? 

Cabe la posibilidad de que existan miles de puertas más y que aún no las hayas descubierto. Si cada una de ellas diese a mundos distintos, ¿podríamos considerar realmente uno como el real? Si tuvieses que caminar 4 años por alguna de las salas que conoces, para poder encontrar otra puerta, ¿lo harías? ¿Hacia dónde abriría entonces esa puerta? ¿Carecería de sentido el modo en que una puerta se abre si todos los mundos fuesen fantasiosos?

Llegados a este punto imagina que te encontrases en una sala con numerosas puertas. ¿Las abrirías todas?¿Que ocurriría si no todas abriesen para el mismo lado?

Imagina que fuese posible. Teniendo en cuenta que las puertas, son huecos, que te permiten pasar de un espacio a otro. ¿Sería posible también pasar de un espacio en un tiempo, a otro espacio en un tiempo distinto? ¿Y al mismo espacio en tiempo distinto? Si nos parasemos a pensar, y esto fuese asi. ¿Qué sentido tendría el tiempo? Podría ser solo una gran bola de algo, que se repite constantemente, sin orden. No seríamos nada y lo seríamos todo a la vez, en todas partes. 

Supón que eso es exactamente lo que ocurre ahora mismo en el universo. ¿será que aún nos quedan muchos años que caminar para encontrar esas puertas? ¿Qué sentido tiene preocuparnos por nuestra existencia? 

martes, 16 de junio de 2015

Tan bonito.

Tan bonito que asusta. Algo que me encanta. Negro al fondo. Negro atrás. Solo ver hasta donde la vista alcanza. Solo ver hasta el futuro que tu mente sea capaz de imaginar. Un cielo oscuro. Un par de farolas encendidas en la calle. Dos caminantes. Dos amigos. Dos compañeros. Dos amantes. Dos personas. Un camino deshecho. Unas zapatillas desgatadas. Una única cabeza pensante. Una única meta, llegar hasta el final. Un universo bajo sus pies. Algo que encontrar. El lugar idóneo donde refugiarse. Pequeño. Acogedor. Oscuro. Cálido. Tranquilo. Con una ventana al mar. Los ojos rojos, o verdes, que mas da. Juntos.

Que bonito. Tan bonito que asusta. Que pena que solo esté en mi imaginación.

jueves, 4 de junio de 2015

Jueves 4 de Junio de 2015. 0:28 de la noche.


Matándome en mi cuarto.

Tengo ganas de vomitar. Me duele la cabeza. ¿Cómo he llegado hasta aquí? Pensé que lo mejor era seguir bebiendo cerveza y fumarme un cigarro. ¿Sabía que acabaría mal? Por supuesto. ¿Seguí adelante igualmente? Si.

¿Beber mas? No lo sé. No quiero potar encima del escritorio. 

¿Por qué de lo malo salen letras y no de lo bueno? Me encantaría saberlo. Noto como el mundo da vueltas, gira y gira, a una velocidad vertiginosa. Quiero parar. Bajadme, esta atracción no me gusta. 

Me voy a dormir. Lo siento. Te quiero, pero no puedo. Otro trago mas, bajando por mi garganta. Help. 

Puta niñata. ¿sabes acaso hacer algo más quejarte? 

Nunca nada es suficiente. Todo a medio hacer. 

domingo, 31 de mayo de 2015

Incluso el rozar de mis dedos con mi piel,
se convierte en un acto de amor por ti.

martes, 19 de mayo de 2015


Un momento de calma en mitad del caos. Una brisa de aire fresco en mitad de la calor. Un ardor en la garganta digno del mejor sabor. Mil millones de emociones por cada vello corporal erizado. Un manantial de placer por cada respiración entrecortada. Cien motivos para correr y ni una sola gota de fuerza para mover estas cansadas extremidades. Diez mil puertas abiertas ante unos ojos cansados. Trescientas lágrimas agolpándose en cada una de las pestañas. Cinco rencores por cada diente apretado. Doscientos besos por cada pliegue de estos labios.

martes, 12 de mayo de 2015

Primrose.

Llegó y se marchó. Pasó por mi, y ni lo noté. ¿Qué pasó conmigo este año? Parece que el mundo se fue, me dejó sola y me abandonó, haciéndome sentir mal, extraña, y a la par normal. A decir verdad le extraño. Evadirse a un lugar distinto, irreal, inexistente, que pueda moldear a mi antojo, como si de arcilla se tratase.

Una chica, sentada sola en un banco, de algún parque. Su larga cabellera negra, mecida por el viento, contrasta con el impoluto vestido blanco. Destaca en ella el azul intenso de sus ojos, y la dulzura e inocencia que se intuye de sus pies descalzos, que se mueven de delante a atrás sin tocar el suelo.

Es primavera. Los árboles radiantes, dan sombra sobre el césped más verde que puedas imaginar. El silencio de un lugar vacío, lo inunda todo. De vez en cuando, algún pajarito inquieto canta, guiando a los mas pequeños, que prueban hoy, su primera salida del nido. El sol calienta lo justo, haciendo de aquel lugar, el más apetecible de todos los lugares posibles en éste o cualquier universo existente.

No sabemos qué pasa por su mente, no sabemos que hace allí, pero lleva horas sin cambiar la expresión de su cara. ¿Quién ha abandonado a quién?

Y llegará el invierno de nuevo, y se congelará mi corazón de nuevo. No habrá cambiado nada, no habré cambiado yo. 

Qué ilusa si pienso que puedo... Qué ilusa si pienso que no.

martes, 31 de marzo de 2015

Time.

Es gracioso obsevar por el espejo retrovisor cómo la carretera va quedando atrás, y pensar: justo esto está ocurriendo, no solo en cuánto a camino, o distancia, sino en cuanto a tiempo.

La diferencia en todo esto se encuentra en que los caminos, los lugares, ahi están, puedes andarlos, desandarlos, pero el tiempo no. 

El tiempo es esa pequeña o gran cosa invisible sobre la que no podemos tener ningún control. Viene, va, se adelanta, se retrasa... Se pierde, se malgasta. 

Cada milésima cuenta. Cada centésima siempre es decisiva, siendo cadaz de crear, según mi opinión, millones de universos paralelos alternativos en los que cada uno de nosotros se subdivide, dando paso a nuevos nosotros, totalmente distintos. 

Cuántos nosotros habremos dejado atrás, cuantos momentos de los que no seremos conscientes, sólo por tomar las decisiones que tomamos. Cuántas oportunidades desperdiciadas, pero no porque no sucedan, sino porque no seremos conscientes de ellas.

martes, 24 de marzo de 2015

Green.

Me encuentro perdida entre mis propios pensamientos mientras viajo en el autobús. Me descubro también vagando entre todas mis personalidades sin saber exactamente a cuál aferrarme. Pasando de un deja vu a otro, en un mundo espeso creado por mi, a mi medida. Entre espasmos y escalofríos acompañados de unos latidos de corazón acelerado.

Esto saca lo más espeso de mi subconsciente, se está pasando, desaparece, aunque sé que aún ando perdida en mis pensamientos. Que no soy yo.

sábado, 21 de marzo de 2015

Blue.

Le echaba de menos, como nunca antes. Como nunca lo hizo otra. 

No lo admitiría jamás. 

Era alguien demasiado orgullosa como para reconocerlo, y sensata como para saber, que aquello no podía salir de su mente.   

No, no podía volver a pasar. No se lo podía permitir.

Había pasado los últimos tres días encerrada en su habitación. Su pequeño amigo, no se había separado de ella en ningún momento. Las páginas de su diario se habían ido gastando a una velocidad desmesurada.

Miento.

De sus pensamientos no salieron palabras en tinta. El viento se las llevó todas a medida que intentaba plasmarlas en el papel, como si la tinta del bolígrafo se derramase y fluyese en el aire, convirtiéndose en nada.

En el exterior, la vida seguía. En el interior, ella estaba muerta. No se había separado de la ventana en los tres días que duraba su encierro, cómo si apegarse al sol, le hiciese olvidar que ella ya no pertenecía a ese mundo. Pero ni el calor del sol podía acabar con el peso que le suponía saberse muerta. 

Tenía la mirada perdida. Una lágrima oculta tras sus ojos, incapaz de salir. Incapaz de dejarla caer. 

¿Por qué? 



domingo, 15 de marzo de 2015

RHCP

Tengo miedo de no estar recuperada. Tengo miedo de no estar curada. En el fondo sé que no lo estoy. Me preocupan mis cambios de humor, mis ataques, mis arranques. Me preocupa hasta qué punto puede llegar mi falsedad. Me pregunto si me volví a poner careta y conseguí engañarme de nuevo a mi misma. Me pregunto cómo podría controlarme y conseguir ese poquito de estabilidad que necesitaría ahora mismo. Me estoy desbordando hacia los polos. Hacia el negativo, mas bien. Y tengo miedo de dañar a alguien que se está convirtiendo en importante para mi.

No me importa salir dañada yo misma, pero no los demás. Incluso desearía salir dañada, si eso implicase un cambio a mejor en mi y un bienestar para los demás y para mi misma.

Hey oh...hey oh... listen what I say oh.... Lo cierto es que no sé a quien pedir ayuda, porque se sabe que yo soy de las que piensan que todos estamos solos en esto. La vida es singular e incumbe sólo a quien la vive. Pero sé que no estoy consiguiendo seguir por mi misma. Creo que sé que debo hacer, pero no cómo hacerlo, quiero decir, cómo influyes en tus motivaciones internas, cómo haces que fluyan. 

Sacarlo de mi interior. ¿El qué? No lo sé, pero se tiene que ir.Tiene que dejar espacio para lo que quiero realmente, es que es lo que quiero, pero lo he vuelto a perder de vista y no sé por qué, Y eso que es un objetivo sencillo... pero no sé que me pasa. ¿Donde ha quedado la fuerza de voluntad? ¿por qué me estoy rindiendo? 

Donde quedaron los días de tranquilidad y felicidad al sentirlos sobresalir de mi, al ver que todo me quedaba bien, que el sol conjuntaba con mis ojos y que mi pelo no necesitaba que lo cuidasen apenas para que estuviese bien, fuese como fuese. Al menos lo recuerdo así. Donde se ha quedado la desvergüenza de desnudarme sin miedo al qué dirán.

Acurrucada en el sofá, sin poder estudiar, como siempre, sin poder avanzar. Ese sentimiento de estancamiento que está siempre conmigo, esas ganas de dormir abrazada a mis demonios. Llorar con ellos. Mirarles a los ojos y darles las buenas noches para no volver a despertar. Que bonito se me antoja en este instante. Que apacible, que suave, mientras la luz del sol se apaga en mi huida. No saber que pasará, como avanzaría el mundo sin mi. Que tan tranquilo sería todo en aquel otro sitio negro y oscuro. O tal vez blanco. 

El aire escapándose, la sangre corriendo, el humo fluyendo, las fuerzas escapando en estampida, abandonándome, poco a poco durmiéndome, ella meciéndome... No estar. No me echaríais en falta, no quisiera que lo hicieseis, sería inútil.


sábado, 14 de marzo de 2015

Ellos dos, de nuevo.

Y una noche cálida de invierno llamaste a mi puerta, y yo no respondí. Estaba demasiado colocada como para salir siquiera de la cama e ir en tu búsqueda, por mas que lo deseara. Las horas pasaron, lentamente, como si el tiempo se extendiera hacia el infinito. Tu llamabas y llamabas y yo gritaba en sueños, una y otra vez, pero por mas que lo hacía nadie contestaba, y gritaba mas alto, y mas fuerte, y las pesadillas se hacían mucho mas reales.

Llegó un momento en que te cansaste de llamar, y yo me cansé de gritar, y me maldije por estar tan colocada que no era capaz de ver que en verdad te importaba.

miércoles, 11 de marzo de 2015

M.A.D.

The Light of sun.
The darkness of moon.

Sun.

Otro de esos textos que no dicen nada. Otro de esos días en los que tu no estás. Un nuevo sol que se esfuma sin que nadie lo pueda agarrar.

Ya empiezan esos días de tranquilizadora soledad, en los que el sol calienta las tardes y la noche, semifría, te abraza sincera y con suavidad. Ya empiezan esos días en los que me encantaría poder estar al menos diez minutos sola, con los ojos cerrados, escuchándome hablar.

Te quiero. Te echo de menos. Te siento, libertad.

Odio que pase el tiempo, que se vaya para no volver, que no lo pueda parar. Es ahora cuando lo pienso... ¡Vuelve, no me dejes atrás! Debo dejar de pensar, no quiero que se haga realidad...

Tantos recuerdos, y no los puedo controlar. Te sonará absurdo, pero lo siento, de verdad.


viernes, 6 de marzo de 2015

Summer.

Seré tu salvación o tu ruina, nunca se sabe. Soy ese acertijo complejo que nunca alcanzarás a descifrar, el cubo de rubik mas difícil que puedas encontrar.

Sonrío en el bus, y no hay nadie que me vea. ¿Que desperdicio, verdad? Con lo difícil que es sacarle una sonrisa a alguien que casi odia respirar...

Será el tiempo. Éste calor, el vuelo de las mariposas alrededor, la brisa que mece el césped y el tiempo, haciéndolos eternos. Será la música, o la comida, o el tacto de la ropa con la piel, que hace que se me erice.

O tal vez sea este dolor en el pecho que me caracteriza. Me pregunto realmente si algún día se me pasará...

Ahora estoy sentada junto a ella, que realmente no es ella, es ese concepto, esa sensación que me persigue, ese miedo y dolor que me acompaña cada vez que pronuncian las palabras. Esas por las que nunca se si sentirme dolida o agraciada. Seguro que sabéis como me siento en realidad. ¿Será que no sé apreciarlo?

Quiero decir... Segundo plato. ¿Postre?

¿Qué es lo que mas se saborea realmente? Tal vez yo no lo sepa, que odio comer. Al fin y al cabo siempre hay remordimientos sea cual sea el plato.

Comida y vida. Placer y dolor. ¿Tienen relación? ¿Y el amor y el odio? ¿Pueden ir de la mano? ¿Pueden ser amigos y compañeros fieles? Yo y yo. ¿Podemos llevarnos bien?

Contradicciones de la vida, paralelismos, metáforas.

¿Será la música el consuelo que me quede? ¿Nos queda alguno realmente? Solo nos mentimos cuando sabemos que nadie nos entiende.

¿Se fijará alguien en los pequeños detalles? ¿En los míos? Murmullo. El pequeño punto negro en mitad de todas esas pequeñas estrellas esparcidas por un universo solitario, silencioso. Murmullo.

Una cama limpia y blanca, donde reposar, descansar. La luz de la luna entrando por la ventana, creando un aura mágica para un ser pequeño y asustadizo que duerme, y respira profundamente, con la cara aún mojada por la ultima lágrima que saltó de su lagrimal.

Una canción, miles, que forman una, que surgen de un día soleado de una primavera temprana; del aroma a café en una mañana lenta y suave; del humo de un cigarro acompañado de un par de sonrisas y un beso que no existe.

Ahora tengo frío, y me siento sola, pero un tipo de soledad distinta a cualquiera que haya experimentado a lo largo del día. La soledad de la noche es fría, dura, cortante, asfixiante... es cuando te das cuenta realmente de lo sola que estás.


lunes, 2 de marzo de 2015

Bah

Hoy es uno de esos días, magníficos, gloriosos, maravillosos, desbordantes, radiantes, impresionantemente geniales. Hoy siento la fuerza en mis manos y en mi interior, en mi mente y en mis ojos, en mis labios y en mis dedos. Hoy soy capaz de comerme el mundo. Me comería el cielo y el infierno yo sola si existieran. Hoy siento el huracán y la tormenta que llevo dentro, los colores, los sonidos, los sabores. Hoy noto el Todo dentro de mi, moviéndose y girando. Asustándome. 

No tengo palabras, ni gestos, ni notas, ni colores para expresar lo que me pasa en estos días, es como el hombre lobo en luna llena, que se transforma. Aunque yo me transforme cada día. 

Parece que hoy es el día, en que todo empieza, en que todo acaba. Hoy es el día en que la montaña rusa abre de nuevo sus puertas. El día en que el ciclo empieza de nuevo y el cielo y la tierra tiemblan mientras mis demonios desgarran mi piel  y van saliendo poco a poco. No se sabe si para dejarme libre o si para atormentarme durante un periodo mas. 

Hoy una figura alta y serena se alza al borde de un acantilado con el pelo ondeando al viento, dejando escapar a su ejército de sombras mientras el sol se va ocultando poco a poco, dando paso a la oscura noche.

domingo, 1 de marzo de 2015

1-Marzo

Me parece increíble haber perdido la capacidad de escribir sin estar borracha, o ciega. Aunque antes necesitaba también de droga para escribir, no era lo mismo.

Me sorprende además el hecho de que estando borracha me importe tres cominos la gente que haya alrededor, o que esté tirada en el suelo, escribiendo en un barril, en mitad de un bar.

Es realmente patético.

Yo, soy realmente patética, y lo he sido desde hace al menos 9 años. Hay pruebas, y están escritas. Y además, escritas con una frialdad que duele, como si se tratase de lo más trivial del mundo.

Me pregunto si habré cambiado, muchas veces, a lo largo del día, de los días, y está claro que no... Y me entra el miedo, y las dudas, al ser consciente de quién soy, cómo, cuándo, cuánto. A veces desearía poder enseñarle a la gente, qué ven mis ojos desde este lado del espejo, el único que conozco, que me entendiesen, y tuviesen la oportunidad de elegir si quieren quedarse a mi lado, después de todo lo malo. Por desgracia, eso es imposible.

Vergüenza es lo que siento, ahora mismo, en este instante. De mi. Vergüenza por ser "quién" soy, "cómo" "cuándo" "cuánto". Vergüenza de que alguien tenga que cuidar de mi. Vergüenza de emborracharme, casi cada día. Vergüenza de que aún asi, escriba cosas realmente malas. Y yo anoche fantaseaba con ser alguien... Que ilusa. Quién te va a querer leer, por favor....

"Desvaríos antagónicos" ya tengo título... En su interior una recopilación de las historias más caóticas de un ser tan extraño que no es capaz de llamarse por su propio nombre, ni mantenerse la mirada por más de 3 segundos en el espejo.


sábado, 14 de febrero de 2015

¿Quién eres tú? (Lo que nunca publiqué)

Me llamo Noelia, tengo casi 20 años, mido 1 metro y 58 centímetros, pero siempre digo que mido 1.60. Peso 48 kilos. Tengo los ojos marrones, a veces claros, a veces oscuros, a veces verdosos. El pelo castaño corto. La piel morenita, y cara de niña pequeña. Llevo ojeras todo el día y una pulsera en la mano izquierda. Tengo un lunar entre el cuello y el hombro derecho, y otro en la espalda, cerca del costado. (Me encantan) Vivo con mis padres, mi hermano y mi gato negro. Mi cuarto siempre está desordenado, y mi madre nunca parará de gritármelo. Me gusta tocar el bajo, leer, escribir y dibujar. Tengo un blog, y muchos dibujos, pero realmente no valen la pena. Me encanta el grunge, la ropa negra, los vaqueros rotos, las converse y mataría por tener una furgoneta volkswagen t2 y vivir en ella. Quiero viajar y recorrer el mundo, o todo lo que pueda de él. Mi sueño es ser ilustradora. Me encanta la pasta y el queso. Adoro las películas de Tim Burton y a Johnny Depp. (¡Siempre recordaréis este día como el día en que CASI capturáis al capitán Jack Sparrow!) Es mi personaje favorito de él. Tengo una relación especial con la luna. Prefiero la piscina antes que la playa, pero el campo o el bosque por encima de todo. Bebo Vodka a palo seco, pero tengo una botella de JB super chula en mi casa. Empecé a estudiar psicología, pero solo hice el primer año. Recogí a mi gato de la calle. No me gustan mis pies. Tengo una cicatriz en la pierna que poca gente ha visto, y una mancha de nacimiento. Simpática, es un adjetivo que suelen usar para definirme. No puedo vivir sin chicles, y últimamente fumo mucho. Soy una soñadora ilusa. Inocente, tonta y rara. Próxima conductora en potencia y cocinera de mala muerte. Soy bastante cotilla y pasota. Me gusta la cerveza bien fresquita y los cigarros, aliñados.
No, todo eso no soy yo. No soy mis gustos, ni mis aficiones. No soy mi cuerpo ni mis medidas. No soy mi entorno ni mi compañía. No soy mi música ni mis películas. Ni mucho menos soy mi Nombre, ni mi descripción.

NO.

Yo soy esa persona, que si entra en tu vida, irá destrozándote lentamente, y que se irá autodestruyendo sin que te des cuenta. Esa persona rara del fondo, que no habla, sino mira, pero a la que dejarías de mirar si hablase. Yo soy mi mente, una mente trastornada a la que no dejan de llegar demonios que gritan, cada vez mas fuerte, llegando incluso a silenciar mi propia voz. Soy caos y destrucción, un alma encadenada que intenta huir, pero a la que no se le permite escapar. Yo soy yo, y mi otra yo. Mis otras yo. Soy todas a la vez y no soy ninguna. Soy mis recuerdos, mi pasado y mis sentimientos. Soy odio y rencor. Soy remordimientos y culpabilidad. Soy amor roto, y pedacitos sin montar. Soy todo aquello que no desearías ser, y con lo que no quisieras convivir. Soy impredecible e injusta. Esa que hoy mismo te ama y mañana te odia. Soy esa tristeza que no se ve, pero te consume, esa que no te deja respirar y aprieta tu pecho.


No, puede que tampoco sea eso.

viernes, 6 de febrero de 2015

Ícaro.

Éste es uno de esos momentos en los que me pregunto qué habría pasado si aquello no hubiese sucedido así , si hubiésemos optado por ser valientes, y seguir adelante. Aunque, ¿Quién nos dice que la decisión que tomamos, no fue de ser valientes? Negarle una oportunidad a algo, minúsculo, que podría haber sido grande, muy grande. Tal vez habría sido como a tí te habría gustado. O tal vez habría sido simplemente magnifico por ser lo que fuese.

Éste es uno de esos momentos en que mi pequeño corazoncito se encoje, y recuerda, a mi manera, sin poder tener recuerdos. Y lloro. Como lloré aquel día. Como lloré por dentro todos los días siguientes.

¿Qué habría sido de nosotros? ¿Habríamos sido felices? Tal vez el mundo nos habría sonreido un poco más. A ti. A mi. Al propio mundo.

Hoy es uno de esos dias que quiero pensar, y descansar. Quiero imaginar, aunque me duela. 3 años y un par de meses. Que locura.
Las palabras no salen de mi, pero sé que están todas dentro, porque las siento. Parece que aunque hay algunas puntiagudas, la mayor parte son dulces, redondas, melódicas. Hay "aes" "es" y muchas "ies". Y entre ellas un rostro sincero, aniñado, teñido de blancos, celestes, verdes agua y amarillos. El fondo es negro, vacío, silencioso. Se oye un eco de risa, muy lejano, muy tenue, casi silencioso.

lunes, 2 de febrero de 2015

Imagina

Imagínanos: tu, yo, puestos de setas en tu habitación, disfrutando cada olor, cada sabor, cada textura. Tu piel y la mía juntas, esa sensación mágica, la suavidad de mis costillas. Mi pecho bajo tu pecho. La música acariciándonos a ambos. La lluvia derramándose por el cristal, deslizándose junto a nosotros. El dulce aroma de los gemidos que nos callamos. Cerrar los ojos. Disfrutarte a cada centímetro. Perdernos entre pensamientos que fluyen a su antojo a causa de la droga. Desear existir solo en ese instante en que nuestras mentes viajan. Soñar un mundo nuevo. Creernos los amos del mundo. Acurrucados el uno junto al otro mientras las horas pasan. 

domingo, 25 de enero de 2015

Noelia.

Ella es pequeña, bajita y de pelo negro. Tiene unos ojos azules como espejos, las mejillas sonrosadas, y unas ojeras que hace mucho tiempo ya que la acompañan.

Vive sola en una pequeña burbuja de cristal, con un osito de peluche roído por el tiempo y no se relaciona con las demás. 

Desde siempre ha sido la más débil de todas, sensible como niguna, y con el corazón mas grande que jamás puedas imaginar. 

Desde hace poco, las demas la han notado algo inquieta. Aunque ella sigue sin querer hablar con nadie. 

Algunas la han visto sonreir. Creen que se está enamorando. 

sábado, 3 de enero de 2015

Hoy

Hoy me desperté con ganas de follarte lento, con el calor del sol y el humo del cigarro.

Hoy me desperté con ganas, de estar en esa habitación de sabanas blancas, llena con todos mis miedos. 

Hoy me desperté con ganas de meterte allí y en mi lista de deseos prohibidos. 

Hoy me desperté con ganas de tratarte mejor de lo que puedo hacerlo. 

Hoy me desperté siendo yo y ella. Ella. Qué palabra... Cuantos secretos guarda, cuantos buenos y cuantos malos, cuantos dichos y cuantos aún por decir. 

Hoy es uno de esos días en los que me acerco a la felicidad, esa que no encontraré, porque escapa a mis dedos como el aire, y se esfuma. Y se fuma. La felicidad se fuma. Se siente como el calor del sol en la piel, como el tacto del pijama suave. 

La felicidad se huele y se saborea, la felicidad viene de esa bocanada de aire frío que cuando se escapa revela el regusto del cigarro o del porro que te acabas de fumar. Es esa sensación de despreocupación, de desconectar del mundo. Es esa habitación. 

Mi habitación blanca, luminosa... Quien me lo iba a decir, mi lugar placentero, una habitación imaginaria llena de luz, de la luz del día y de la luna cuando es de noche. Con cama de sabanas blancas, con miles de trastos tirados por el suelo, con restos de sustancias por todas partes. Una habitación colmada de un humo espeso, pero casi imperceptible para los recién llegados. La habitación de la que no saldría nunca, porque no lo necesitaría. Esa habitación de ventana permanentemente cerrada... 

Yo, la chica del pelo negro.