martes, 31 de diciembre de 2013

2014

¿Qué mejor manera de terminar el último día del año que sintiéndome como una mierda? Si total, me paso la vida así, ¿que más da que lo siga sintiendo un día más? Y es que no entiendo nada, por qué siempre tengo que estar metida en líos, sin poder hablar con nadie. Por qué la culpa es mía, por qué la mala soy yo, por qué si lo haces tu no ocurre nada....


IROS TODOS AL INFIERNO.


domingo, 29 de diciembre de 2013

犠牲

Cada día me cuesta mas sacrificarme por los demás, cada vez noto mi corazón más y mas frío y cerrado a los demás. Cada vez me cuesta mas dejar a un lado las cosas y poner mi mejor cara. ¿Será que mis sentimientos ya no son puros? ¿O será que simplemente ya son puro odio? ¿Qué queda ya de la niña que lo daba todo por los demás sin pedir nada a cambio? ¿Por qué ahora ya no siento nada al respecto? ¿ Cuándo empezó esto a ser así? ¿Qué hay de las relaciones incondicionales en las que una persona es capaz de todo por la felicidad íntegra de la otra persona? ¿Dónde quedó esa parte de mi? 

No recuerdo cuándo fue la última vez que llore, no recuerdo que ocurrió ni por qué lo hice. No logro recordar. No sé cuando tomé la decisión, pero me obligo a mi misma a no llorar. ¿Algo así como que nadie merece mis lágrimas? No lo sé pero desde entonces, no siento nada. 

Ojalá fuese fuerte, ojalá pudiera con todo y pudiese velar por la seguridad de los demás como solía hacer antes. Ojalá siguiera demostrando que la vida de los demás será siempre mas importante que la mía. ¿Será que la vida carece ya de demasiado significado? ¿Será que ni siquiera tengo sueños y que eso me haga desistir? Me siento realmente sola. Un vacío que nada ni nadie podrá llenar. ¿Hasta qué punto está bien traicionar a los que quieres para velar por el bienestar común? 

¿Cómo sabes cual es la decisión correcta?...

A veces me pregunto qué papel juego en la vida de los demás, y otras, muy pocas, qué papel desempeñan ellos en mi vida. ¿Acaso debo usarlos o protegerlos? ¿Usar a unos para proteger a otros? ¿Eso es egoísta? ¿Protegerlos sólo para protegerte a ti misma? Me gustaría recuperar lazos incondicionales. Me gustaría que mis sentimientos volviesen a ser puros, que se redujesen en número, que todo fuese mas fácil. Me gustaría saber a quien debo jurar fidelidad completa. Me gustaría moverme con un sólo objetivo.

La noche de hoy era extremadamente fría, en mi interior.Me hubiese gustado un momento de soledad, de tranquilidad, de reflexión, de sentirme en el mundo, de ver lo insignificante que soy en realidad, no más que alguien de pie en mitad de la calle oscura, sola, al amparo de la luna. Realmente lo tuve, pero no fue suficiente, numerosos pensamientos vinieron a la cabeza, pero tan pronto como lo hicieron se fueron, dejando tan sólo su aroma en mi recuerdo. 

¿Por qué he complicado tanto las cosas como para llegar a este punto? ¿En qué punto del camino recto me desvié? ¿Por qué no estaba ahí para salvarme? ¿Por qué no dejo que nadie me salve? Será que...solo él, solo me dejaría salvar por él. Será que aún queda. 

Y me vengo abajo, por que me siento identificada y no puedo negarmelo. Por que estoy sola e incomprendida, y por que tampoco espero que lo comprendáis. Por que no acepto vuestra ayuda, por que prefiero volver a caer. Por que espero que mi cuello sufra, y mi corazón lata con mas fuerza cada día, aunque sea sólo para reforzar el caparazón. Por que entregaría mi vida. Y aunque sé, que habrá gente a la dolerá lo que lee, por que comprende hacia donde van dirigidas mis palabras, no puedo mas que ponerlas. No puedo mas que seguir expresando mi deseo interno tontamente, sin ser capaz de hacer algo por el. No sé vivir si no es sufriendo de esa forma. No puedo más que seguir viviendo entre dos opciones. 

Siempre dos. Siempre acompañada de ese pequeño dolor en el pecho que intenta pasar desapercibido. Siempre tan llena de vacío.

Sólo ocurre en historias inventadas...



viernes, 27 de diciembre de 2013

Dumb.

Está sonando Nirvana y ojalá lo hiciera más fuerte. La luz de la mesilla de noche es tenue y apunta hacia otro lado. Estoy demasiado despierta y sobria para mi gusto como para poder escribir algo decente. ¿Acaso no ando más que subiendo porquerías últimamente? ¿Acaso no tengo esto abandonado? ¿Y a él? Ni siquiera recuerdo su tacto. Ni siquiera recuerdo donde está y me siento culpable... Tal vez si estuviera drogada, aunque sólo fuera un poco, las cosas se verían de otro modo. Allí, en ese mundo donde todo es y a la vez nada existe, donde todo ya a ocurrido y se repite sin llegar a pasar, al menos no me paro a pensar en las cosas.

Y es que creo que esto me deprime, o en realidad sólo saca lo que llevo dentro y no quiero admitir, no lo sé, pero el caso es que lo hace. A lo mejor es por Nirvana, que saca mi lado mas yonki, todas mis ganas de evaporarme, quien sabe. Lo que es cierto, es que desde que empecé con el y su hermoso azul, su primera misión era recoger todas esas ganas. Ahora le echo de menos, y sé que antes de dormir le pediré perdón, por que estará enfadado conmigo. 

Mi único objetivo por aquel entonces eran las drogas y el sexo. Ahora desgraciadamente, sólo son las drogas. ¿Acaso vosotros no tenéis un mínimo de curiosidad? Yo estoy segura de que si... si os paráis a pensar. En mi interior existe también esa chispita, y pensaréis que vaya camino que escojo, pero es el que mas me atrae, últimamente, el que mas me desconecta, por que el sexo apenas dura un rato, pero ellas... ellas son mejores. Como dijo en su día Kurt Cobain : " Vivo como un yonki por que me siento como un yonki todos los días."

Y es que yo soy yonki, una yonki mental....

 "La habitación desordenada, un humo espeso que no dejaba ver el techo, las ropas tiradas y las sábanas revueltas, el colchón en el suelo y la tele puesta. La puerta cerrada y las ventanas abiertas. Las luces de la calle iluminaban a ratos la habitación. Allí dentro el tiempo no pasaba pero el ir y venir de los camellos marcaba el ritmo de las horas del reloj. Cucharas y jeringuillas, esa era la decoración. ¿Cómo puede una no desearlo? El sofá roído, la alfombra sucia, y mis manos envueltas en sudor. Daba miedo, pero molaba la sensación. Todo empezó a dar vueltas y perdí el rumbo de mis pensamientos. ¿Que cojones era este sentimiento? Pero vi sus ojos y todo se calmó. Entre en ese mundo y al cabo de las horas su voz me despertó. Esa sonrisa, esos ojos rojos, estaba de vuelta en el colchón, de nuevo recién salida de un colocón. Tal vez mi vida podría ser mejor, pero quizá simplemente no haya querido vivir."


¿Este año? Tal vez no, pero ¿y lo poco que cuesta imaginárselo? Por que yo lo admito, todos los años empiezan igual, con el mismo propósito, incluso soy capaz de verlo, pero al final no hago nada. Quiero creer firmemente que este año será diferente y que contaré con el apoyo de mi madre, pero quien sabe, tendré que poner de mi parte. Y es que quiero sentirme bien conmigo misma, y tener el aspecto que siempre he deseado, por que a una yonki, sólo puede acompañarle su imagen, es lo único que le queda cuando decide estar sola.


Y puede que esto suene triste, que esto suene feo, horrible o poco deseable. Pero a mi me gusta imaginármelo bonito, sencillo... fugaz. Y es que, al fin y al cabo, hay a quien no le ha ido tan mal, ¿no? Y podéis estar tranquilos, que es sólo algo mental. 



jueves, 19 de diciembre de 2013

LSD...

Y esta, fue la vez en que ella voló, sin necesidad siquiera de salir de la habitación. 


Sus pupilas lo eran todo. ¿Las alas? No las necesitó.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Sky.

"Muchos de los que la conocían acababan dándose cuenta de que ella solo llevaba una máscara, la más bonita de sus máscaras. Claro que eso no ocurría siempre."

No entiendo cómo hay gente así. Bueno, sinceramente no comprendo a la gente. Quizá yo sólo sea una mas de ellos, pero realmente no lo considero así. Tal vez yo tampoco luche por mis sueños, pero eso sólo me incumbe a mi.


Tal vez no estáis ahora mismo en mi cuarto, pero me gustaría. Me gusta como entra la luz del sol, cómo estoy sentada en la cama con el portátil entre las piernas, como sonrío tontamente, y no precisamente por que esté feliz. Las nubes acaban de tapar el sol, como cuando la vida te cierra las puertas, hasta el tiempo se ríe de mi, creo que me quiere mostrar que la vida es un simple vaivén y que las oportunidades simplemente vienen y van, hasta que llueve. 


Mi oso de peluche que me acompaña todas las noches está justo a mi lado, las sábanas están revueltas, y el escritorio lleno de lápices y papel. ¿Qué mas puedo pedir? Yo estoy en pijama, y sola. Sola ante el mundo, como ami me gusta. Podéis llamarme desagradecida, cabezota, incluso gilipollas o imbécil, pero siempre seré así. Hay quien dice que no acepto ayuda de nadie, y en eso tiene razón, a mi tienen que dármela a la fuerza. Nunca me ha parecido bien que nadie venga a salvarme el culo en los momentos importantes, tengo muy claro que yo puedo valerme por mi misma con mis propios asuntos. Es algo que la vida me ha enseñado.


Sangre... Sangre...dentro de mi... sangre... sabes que digo la verdad, no mientas. ¿Acaso alguna vez seré como imagino que tengo que ser? ¿Alguna vez dejaré de sentirme atada? ¿Alguna vez dejaré de pensar como lo hago? Tal vez....


Miraría a la vida a los ojos y serían celeste, del más intenso. Rebosarían serenidad y convicción. Sería una mirada sabia. En cambio la mía... una mirada oscura, penetrante y llena de odio. ¿No os imagináis lo mismo? habría reproche, llanto y desilusión, pero esta vez, no habría ni pizca de miedo. Creo que ya va siendo hora... aunque sólo lo piense por unos instantes, creo que es el momento, habrá que ver quien gana el duelo de miradas.


Creo que es hora de ser valiente, al menos lo intentaré que no quede por mi. Ya la vida me dará una ostia si quiere, pero ten por seguro, que no le apartaré la mirada. 




sábado, 14 de diciembre de 2013

Madrugada.

La vida le brindó una sonrisa, y ella, como niña pequeña, sonrió por primera vez en mucho tiempo. Sus ojos y su alma pedían a gritos llorar de emoción, pero había que mantener la compostura, desde hacía bastante tiempo había comprendido que hay cosas que es mejor guardarse para una misma. 


Ahora se encontraba en su habitación, sola, al refugio de la música y de su cuaderno. ¡Oh bendito cuaderno! En él se recogían sus mas profundos pensamientos. Él era su mejor amigo y allí tumbada con su amigo encima, rodeándola con sus páginas se encontraba cómoda. No había nada allí que la molestase, ni los libros tirados por el suelo, ni el ruido de la calle, nada. La música, y aquel recuerdo, la inundaban por completo, y sonreía. Sonreía por aquellas horas que no habían sido en vano. Sonreía por todos aquellos llantos que alcanzaron su destino. Sonreía por ella. Sonreía por él. 

¿Alguna vez creísteis que nada podría salvaros? Así se encontraba ella, pero ese día alguien la había salvado y ni siquiera lo sabía.


Ella era una chica pequeña, de piel pálida, mejillas sonrosadas y piel de melocotón. Su larga cabellera caía por sus hombros hasta llegar a su cintura. Lucía un bonito lunar en el cuello, apenas visible por su pelo, y unas manos de porcelana. Allí tirada se había camuflado entre las sábanas y reía traviesa, con una mirada cómplice que nadie entendería. Nadie excepto él. Azul, de hojas blancas y anillas grises. 


Su mente voló a aquel momento, y el cuarto pareció teñirse de un aire melancólico. Se revolvió en la cama y dejó que su cara saliese de entre las sábanas para encontrarse de lleno por la luz del sol que bañaba la habitación. Miró por la ventana y sin dejar de sonreír, pronunció su nombre.



viernes, 13 de diciembre de 2013

Vida.

La sinceridad se apodera de mi alma y pide a gritos salir, no soporta estar encerrada en mi interior, y quiere veros las caras de una vez. Pero yo, no la dejo salir. ¿Que quiere hacer ahí fuera? Romperlo todo...

La mañana se ha presentado exageradamente triste y solitaria. Después de todo lo que dije ayer... mi corazón se encuentra sobrecogido. Fui sincera después de mucho tiempo y ahora no sé como me siento... no se si estoy mas aliviada, o me falta el aire. Sé que aún tengo mucho que soltar pero... derrumbaría el mundo que he construido a mi alrededor. Soy una cobarde, y no afronto las cosas cuando debo, pero en todo este tiempo, no he sabido cambiar. Abandonar la comodidad que he encontrado, que me he creado, me aterra. Sé que no puedo seguir así, que hago daño, pero no sé que otra cosa hacer. 

Ojalá pudiera decirte todo, todo lo que siento, de forma clara, encontrando las palabras adecuadas y sin dudar. Así, quizá lo entenderías, y no sería tan doloroso por ambas partes. Así sería por una vez, sincera conmigo misma. Admitiría todo lo que quiero destruir y aclararía qué somos. Qué soy... 

Alguien caprichosa e inmadura, incapaz de decidir y de asumir las consecuencias, alguien que no quiere romperse el corazón y por ello rompe el corazón de los demás. Solo soy alguien triste, que llora en silencio por ella misma, que no sabe cómo ha llegado a esta situación, y que no se siente orgullosa de si misma.

¿Sabéis que es lo que mas duele? Saber que lo estás haciendo mal y que no paras, que a veces, finges cosas de las que solo quedan cenizas y que otras, no eres capaz ni siquiera de sentirlas vivas. Saber que esas cosas un día estuvieron vivas, y que quieres que todo sea así, que todo vuelva a funcionar, pero que nunca termina de encajar, que eres tú la pieza defectuosa que no para de buscarle defectos a lo demás. 

Y es que, lo único que quiero es quererte, pero sobretodo, admirarte y cuidarte. Quiero actuar desde las sombras, y en realidad no quiero ser la vida de nadie sino... cuidar las vidas de los demás. Muchos tal vez no compartáis mi opinión pero, cuando quiero a alguien, no quiero estar con él. Me gusta observarle, dejarle hacer... porque eso es lo que me enamora. Me gusta guiarle, ayudarle, apoyarle y consolarle. 

Quiero confesaros algo...tengo miedo, sé que lo sabéis y que no paro de repetirlo pero... esta vez es que, me veo cada vez mas sola. Todos alguna vez habréis oído un "Te quiero" "Lo siento" "Perdóname" "No volverá a ocurrir" "Siento algo por ti" e imagino que tendrán algún significado para vosotros, no sé cuál, pero lo tendrá. Mi caso es distinto, esas palabras para mi, no significan nada. Las he oído tantas veces, me han fallado tantas veces que... empiezo a dudar de que realmente tengan algún significado. Han sido desgastadas para mi, y os diré algo, si queréis decírmelo, mejor os lo ahorráis. No quiero oírlo, de verdad, no quiero.

¿Qué quiero? Que seas feliz sin mi, y creo que no mentiría si dijera que no merezco a nadie a mi lado, o mejor dicho, que nadie merece tenerme a su lado, por que acabaría encadenado de por vida, y eso es una tortura. Yo ya no podré ser feliz nunca, pero los demás si y no quiero arrebatárselo, es injusto.



No me destroces, por favor...

sábado, 30 de noviembre de 2013

Deus.

Volar, desaparecer, esfumarse y no volver. Humo y nada más. Negrura y oscuridad a mi alrededor, la gente me mira, pero ni siquiera les conozco, aunque creo que ellos saben mi nombre. Camino hasta el fondo, allí, junto a la piedra y tomo asiento. Las miradas cuchichean, las bocas observan con ansia. Mi cuerpo no pesa, pero el ambiente está pesado. Creo que ha sido un mal lugar éste donde he venido a parar. Mi mundo se ha acabado y mi alma ha quedado atrapada aquí. Eternamente, condenada a ser el centro de atención de gente sin corazón. A vagar para ser observada sin ser tocada. Para ser odiada sin razón. Aquí perecerá mi alma, cuando encuentre un motivo, que la empuje a marchar, mientras tanto espero, a que alguien aquí me aparte la vista, un instante de intimidad, es lo único con lo que puedo soñar, pero parece que Dios eligió este destino para mi, y no tengo otra opción que existir. No se cómo ha pasado, pero me he visto metida en este lío y ahora no puedo salir.

Una puerta encontré, al fondo de la nada, parecía abandonada pero la abrí. Susurraba una luz, que pasase por allí. Un gran ordenador encontré, y sentado tras él, estaba Dios, con cara de desafío. Me estaba esperando, lo sabía, pero aún no intuía ni el por qué. Me acerqué y grité pero mi voz no sonó y en un visto y no visto, me capturó. Me ví encerrada en una jaula sin escapatoria. En aquel instante todas aquellas almas que antes mi miraban me habían venido a ayudar. Una enorme batalla comenzó, y gracias a algunas almas fui capaz de escapar de mi prisión. ¿Que harás ahora dios? Te tenemos entre las cuerdas. ¿Que tú eres justicia? ¿Y qué clase de justicia recibí yo, que sin hacer nada me he visto atrapada en esta habitación? Aquí tendrás tu merecido, y sufrirás un horrible dolor, el de las almas heridas por tu odio, que aquí las encerró. Ahora llora, arrincónate y no luches, porque de esta no sales con vida ni a la de tres.

Mis ojos se tornaron rojos, y ni dos veces lo pensé, lo arrinconé y allí mismo le apuñalé. Nadie sabe de dónde salio el cuchillo, pero en su pecho se clavó. Era la mirada de terror en su rostro lo que me detuvo, y observé lo que acaba de ocurrir. Acababa de matar a Dios. Ahora las almas no me miraban, sólo estaban existiendo igual que yo. Al parecer era la elegida, pero yo ni siquiera lo sabía. Ellas habían estado esperándome durante mucho tiempo, y al fin obtuvieron recompensa. Su opresor había muerto y podrían descansar en paz. Sólo había que abrir la puerta, y al fin desaparecerían. Un espejo me trajeron y sin entender, lo miré, Pasé la mano por su superficie y algo se movió. La puerta estaba abierta y las almas una a una fueron dejándome, marchándose de la habitación. Cabizbajas salían, sin pronunciar ningún adiós. No entendía por qué, habían sido liberadas, ¿No lo deberían agradecer? La última de ellas se paró y me entregó, escrita en un papel una nota: Ahora tú, eres el nuevo Dios. Lo entendí y me estremecí. Nunca descansaría, hasta el día en que alguien, viniese y me matase, de la misma forma en que lo había hecho yo. Me arrodillé y lloré. Me miré y me odié. Y odié al bastardo que me había condenado. Sabía, que no sería capaz de condenar a nadie al calvario de quedar encerrado, sabía que sería el Dios eternamente y nunca descansaría. El muy cabrón, debía tenerme un odio terrible, sabía que no haría a nadie pasar por lo que yo... Maldito bastardo cabrón.

Ahora mi vida, se basa en la desesperación y el anhelo, por intentar conseguir lo que mas quiero y no puedo. Me paso el día delante del maldito ordenador, viendo a aquellos que aún viven, llevándome a aquellos que perecieron y gritándole al cielo, pido mi perdón. Pero allí  no responden. Aquello soy yo. Rogándome llegan con la mayor de la ilusión, pecadores y ladrones, pidiendo absolución. Pero a ellos ni agua. Mejor dejarlos torturándose, metidos en una prisión, en el mundo de los vivos, donde al menos les queda algo de esperanza, que al cumplir la condena, puedan ver la luz del sol. Y bailando, paso yo las horas, añorando su calor, y mi mente cada día mas fría, desea que le den la extremaunción. El mundo, a cada hora, es peor que la anterior. y no hay nada que yo pueda hacer para cambiarlo, y que así un Dios, no sea necesario. Cuando llegue ese día, lloraré de la emoción, al ver a mi alma partir, hacía un mundo que no es de Dios, hacia un mundo mejor, que es donde quiero estar yo. Para pertenecer a los muertos y empezar una revolución en la que el mundo sea nuestro y tiremos a la gente desde el balcón.



Primavera.

Me siento delante del ordenador e intento mirar al teclado, no quiero pensar y tampoco mirar la pantalla, quiero escribir, necesito soltarlo, pero no se como hacerlo. A cada palabra que escribo, revelo mis secretos, y no es lo que quiero, quiero haceros pensar y reflexionar con mis experiencias, sin tener que contarlas por que odio ser el tema de conversación de la gente, aunque ahora, sólo me queda eso... eso o encerrarme en casa a llorar. Lo cierto es que he vivido demasiadas experiencias desagradables, y todas ellas han conllevado una pérdida importante en mi vida y en mi personalidad, y créeme, no quiero que vuelva a ocurrir con nadie mas.

¿Alguien sabe cual es su sentido en la vida? ¿Qué papel juega? El mio, no sé cual será, pero es odioso. A veces siento demasiada responsabilidad en los hombros, otras simplemente cojo esa responsabilidad, esa carga, y  la tiro a la cuneta, y la dejo allí, esperando mis remordimientos... A veces creo que las personas esperan demasiado de mí ,que sólo soy una chica trastornada y que no puede ofrecerles nada, otras en cambio, siento que soy el soporte de ciertas personas que me necesitan más que a nada, siento que soy esa persona capaz de darles lo único que necesitan, y esas son las personas a las que, desgraciadamente, abandono. Son aquellas personas a las que mas les fallo, son las que me hacen sentir remordimientos de haber tirado toda la carga de mis hombros a la cuneta y no haber estado allí cuando mas me necesitaban. Esas personas son las únicas capaces de hacerme sufrir de corazón. Son las únicas personas por las que moriría si hiciese falta, pero a las que no soy capaz de dirigir mas de un par de palabras porque la admiración, devoción y amor que siento por ellas, no me lo permiten, aunque en otro tiempo las cosas no fueran así. 

No tenéis ni idea de cómo es sentirse así. No tenéis ni idea de lo que es ser yo... Sí hubiese una forma, de ser yo por 15 minutos, ¿La aceptaríais? Yo creo que no aguantaríais todo lo que hay dentro de esta cabeza, todos los pensamientos que esconde, os desbordarían. Y eso, cuando me encuentro bien, ojalá esos quince minutos no os tocaran en un mal momento...Ojalá esos quince minutos no fueran ahora, no querríais ni miraros en el espejo. Sentiríais demasiados sentimientos negativos, que creo, serian incluso malos para la salud. Aunque lo peor de todo a veces no es ser yo, sino todo lo contrario, no serlo. 

Lo que me pregunto es: qué necesito yo. Qué necesita la primavera, tan revoltosa. Tal vez solo un invierno que la calle por un tiempo, un otoño que la deje descansar, y un verano que la destroce a ratos. Por que así es ella: alocada, llena de vida, entusiasta, divertida, alegre... pero a lo largo del tiempo, va sufriendo cambios, que vienen y van, dejando paso a su personalidad, pero también acaparándola. Ella se vuelve fría, seca, callada, reservada, desafiante, silenciosa, amable, caliente, pícara, sofocante, agobiante, celosa... pero siempre seguirá siendo la primavera, aquella que anhelan todos, que es deseo y curiosidad, pero que a veces se camufla en odio y coraje, en frío. Aunque debemos reconocer que hay a quien le gusta el invierno. 

¿Y os habéis parado a pensar... qué es lo que acompaña a la primavera? ¿Qué cosas le hacen única? A mi parecer, el cantar de los pájaros. Ese sonido puede considerarse como su banda sonora, como la música que la acompaña siempre, y que es suya y de nadie más, por que la primavera, puede llegar a ser egoísta. ¿Y qué es a lo que mas teme? Esa pregunta, aún no sé contestarla, creo que tiene demasiados miedos como para coronar a un sólo miedo como el rey. La primavera es tan poderosa pero a la vez tan frágil, que vive aterrorizada por que puede ser dañada con el más mínimo gesto, puede perder sus flores, por que algún niño desconsiderado decida arrancárselas por que parece divertido, y ella, no podrá quejarse, simplemente, tendrá que sufrir y sacar fuerzas, para poder crear flores nuevas, y no perder la alegría.

¿Por qué será que abandonamos a las cosas si realmente no nos hemos cansado de ellas?Si realmente, cuando las recuperamos nos traen tan buenos recuerdos...¿por qué las dejamos ir? ¿Es que acaso somos mas felices recordando que haciendo cosas para recordar? En mi caso si, hay personas a las que prefiero seguir recordando por cómo eran, por que tengo un miedo horrible, de cambiar mi punto de vista sobre ellas, y soy mas feliz viviendo en mi subjetividad. Tengo miedo de volver a intentar, y eso me impide avanzar en muchos aspectos de mi vida, me hace estancarme. ¿No os pasa a vosotros? Sé que hago preguntas para nada, por que nadie me contestará, pero al menos me quedo mas tranquila lanzándolas al aire que guardándomelas para mi, aunque no me lleguen las respuestas, sé que quien lea esto, al menos, se parará a pensar por un segundo en qué punto de su vida se encuentra, qué cosas ha sido capaz de dejar en el olvido y cuales no han sido capaz de despegarse de su piel.

Seré sincera: me siento sola. Pero se trata de una soledad que nada ni nadie puede llenar, que se encuentra en el fondo de mí, una soledad de mí conmigo misma. No os empeñéis en intentar hacerme compañía o en decirme que tengo a mucha gente a mi alrededor, simplemente, me falto yo. Mis emociones, mis sentimientos, ellos son los que necesito de vuelta... necesito sentirme viva otra vez, necesito saber que siento a cada paso que doy, necesito dejar de hacer tonterías para "cambiar" o para que "algo cambie", debo dejar de cambiar mi aspecto físico sólo por que me aburra o por que a mi cabeza le dé por ahí para pensar en otra cosa... a veces solo pienso en algo por un segundo y luego se va. Debo dejar de hacer realidad "esos segundos", por que al final...acaban saliendo mal. Me siento sola, y me siento decepcionada de mí misma, del rumbo que ha tomado mi vida, de todas las decisiones que he hecho.


domingo, 17 de noviembre de 2013

Acampada en el sofá.

He llegado a casa y me he mirado en el espejo. Hoy tenía una mirada especial, un aire a despreocupación, a alegría, a llanto, a diversión, a locura, a inocencia... demasiadas cosas que hacía tiempo que no veía. He sonreído tontamente, me apetecía quedarme ahí mirando, viendo a una niña pequeña en esos ojos. En el fondo se veían cansado y medio caídos, incluso algo rojizos, pero nada tan importante como ese brillo especial que me atraía. Mi piel estaba pálida, muy suave, y contrastaba con el oscuro negro de mi cabello, que andaba un poco revoloteado. Mis mejillas sonrojadas y mis labios, mas bonitos que de costumbre, sonreían al espejo. El pijama rosa y verde nunca me había quedado tan bien como en aquel momento. Me alegré lo que había hecho. Me alegré de estar allí, delante de ese espejo, aún con mi boca destrozada, me veía bien. Me sentía guapa, y estaba sonriendo. Igual que ahora... 

Las cosas no son para nada como me había imaginado hace mucho tiempo atrás y mi vida ha dado muchísimas vueltas, pero cada día pienso mas que la vida, no está hecha para sufrir, sino para vivir y ya he malgastado demasiado tiempo. Quizá no siempre escoja la mejor manera de pasar el rato, pero al menos no estoy muerta. No... no estoy muerta...o eso creo. ¿Tú que crees?


Me gustaría dejarme llevar, mirando a la lejanía, me gustaría pasar toda la noche en mi cuarto, sin mas razón que estar. Estar simplemente, con la música sonando, y con mi ojos empañados. Simplemente, estar. Me gustaría en realidad, poder pasar la noche esperando algo, algo que no llegará, pero por lo que merece la pena estar, toda la noche, en vela. ¿Y si lo hago? ¿Y si le espero todas las noches? ¿Y si le espero una y mil vidas? Eterno dilema... 



Tengo frío, mucho frío, las manos congeladas, y el cuello engarrotado. Creo que estaría mejor durmiendo, pero no me apetece. Me quedo embobada con todo, y los ojos se me caen solos. He tenido un fin de semana bastante movidito y enriquecedor. Cómo diría él: "Y nos dijimos las verdades". Por que nada fue una tontería, por que no nos tomamos las cosas a la ligera. Por que yo, sigo teniendo un poquito de cordura, escondida, allá al fondo. Junto a sus recuerdos. Al fin fui capaz de soltarlo,te lo dije, no podía esconderlo mas. Ojalá te hubiera correspondido como te mereces.

El tiempo pasa, el frío sube por mi espalda. No sé que contarte... no sé por qué me lees, ni tampoco qué tengo de interesante. Pero aquí estoy, escribiendo... intentando impresionarte. Comiéndome la cabeza con qué decirte... Intentando no dormirme. 



martes, 12 de noviembre de 2013

Folio en blanco.

No me atrevía a entrar, era el sitio prohibido. No había nada que me lo impidiera excepto yo misma. Hoy esa puerta fue cruzada. En su interior, nada mas que unos pocos recuerdos de lo mucho que pasó. Una habitación desolada, y medio vacía que sólo portaba sus recuerdos. Al fondo un escritorio roído con un cajón descolgado y en su interior, un papel arrugado. No se encontraba allí pero sé que me miraba, podía notar su presencia por todas partes. Su aroma me inundaba. Su sonrisa se clavaba en lo más profundo de mi ser. Comencé a leer. Lo tenía en el olvido, pero en el fondo sé que nunca me olvidaré. Aquello, era lo mas hermoso que había leído en mucho tiempo. Estaba lleno de sentimientos, muy confusos y fugaces, incluso inciertos, pero allí estaban. Comencé a pasar la mirada por cada una de aquellas palabras, dejando que me alcanzasen. No tenía intención de abandonar ahora que había sido capaz de llegar hasta allí. El camino había sido difícil, sobretodo conmigo misma, pero estaba decidido, debía ser así, tenía que leer aquello. Su recuerdo se tornó doloroso, y con él mi propia imagen. Aquellas palabras significaban tanto y a la vez ya nada...me resultaban tan hirientes y a la vez tan hermosas que no podía contener las lágrimas. No podía reprimir todo aquello que brotaba de mi, era demasiado intenso. Me hubiera gustado que mi boca dijese la verdad en aquel maldito instante, joder que si lo habría deseado...mas que nada en este mundo. Seguí leyendo y poco a poco fui dejándome caer hasta quedar sentada en el suelo polvoriento. No me importaba que mis medias nuevas estuviesen ensuciándose, y tampoco me importó que lo hiciese mi falda. Nada importaba. Sólo esas palabras resonando en mi cabeza. Había sido buena idea abrir aquella puerta. Tantos recuerdos... Me sentía viva, sentí por un instante algo, no sabría decir qué fue exactamente, pero lo sentí. Lo sentí y volví a leer la carta. Una y otra vez. Una y otra vez. Durante toda la noche, no supe hacer otra cosa que no fuese leer aquel papel. Lo leí mil veces, y con cada una de ellas me gustaba mas. Me hubiese quedado toda una vida leyendo aquel maldito papel. Pero las cosas no pueden ser así. Una debe aprender a cerrar de nuevo las puertas, a desempolvarse la falda y las medias y seguir vagando por los pasillos abriendo puertas sin interés alguno, sólo por el simple motivo de matar el aburrimiento y las ganas, locas, de abrir de nuevo esa puerta, de coger aquel papel y hacerlo real, de coger las palabras, convertirlas en vida y sacarlas para dejar un folio en blanco. Un folio que pueda volver a albergar un sueño como aquel o mejor, y que pueda convertirse en realidad.


viernes, 8 de noviembre de 2013

Take me away.

Quiero que llegue ya el día, tengo demasiadas ganas. Ojalá que me guste. Ojalá que sea otra buena experiencia que contar. Da miedo, pero me da igual. Últimamente pienso demasiado en ello. Sólo quiero eso. Quiero desconectar, no quiero saber nada de nadie. No quiero seguir así, y parece que eso es lo único que hace que mi vida cambie y dé giros. O al menos eso espero. Necesito hacerlo, probarlo, sentirlo, abandonarme. Necesito que toda esta mierda pare, y al menos ese día espero que pare, o no, no sé que pasará. Pero estoy tan harta de todo.... estoy tan cansada de todo el mundo, que ya no sé que hacer con mi vida, y esa vía me parece tentadora. Mucho. ¿Cuánto más creéis que podré aguantar? 

Me gustaría estar sola toda la tarde en mi cuarto, simplemente escuchando música. Escuchándome a mi. ¿Sabéis la de tiempo que llevo sin poder hacer eso? Aunque creo que no lo hago por que me deprimiría demasiado, y la verdad es que eso tampoco es lo que quiero. Sólo quiero poner en orden toda mi cabeza. No sé que hacer, por que odio ser así. Odio como me trata la gente. Odio la impresión que les causo. Ojalá nada fuera así... y a veces me pregunto qué habría pasado si todo hubiera sido distinto, de otra manera. Qué habría pasado si hubiese elegido otro camino. Si le hubiera partido la cara antes. Si no lo hubiera conocido. Parece que aún estoy a tiempo, o al menos eso dice la gente, pero ellos no saben nada. Ellos no nos conocen. 


A veces pienso que la vida es una cadena de personas deseando estar con otras personas y que no pueden. ¿Por qué nos torturamos de esta manera? ¿Por qué la vida es tan puta? Nos llevamos la vida persiguiendo cosas que al final no tenemos, persiguiendo personas con las que al final no estaremos... y yo me pregunto... ¿Por qué? ¿Acaso Dios, o lo que quiera que sea, se divierte haciendo eso? Pues no estaría mal que parara. Ya estoy cansada de ver sufrir a gente por mi culpa, ya estoy cansada de que la gente no pueda separarse de mí a la vez que les hago daño. Ya estoy cansada del sufrimiento, tanto mio como ajeno. Ya estoy cansada de soñar contigo y no tenerte. De que sueñen conmigo y no me tengan. Esto no es sano para nadie.



Deseo perderme,quiero huir, quiero dejaros a todos aquí y marcharme lejos, sola. Os lo juro. Quiero estar sola. Quiero empezar una nueva vida, desde cero, aunque os eche de menos, eso no importa, al fin y al cabo una se acostumbra, y esta sensación no es nueva para mí, llevo muchos años sintiéndola en mi interior y ya forma parte de mi personalidad. Tal vez así todos podrían estar mejor... no creáis que lo digo ahora en este instante por que sí, ya hace demasiado tiempo que me lo planteo. Ya hace mucho desde el día en que me encerré en mi casa todo un fin de semana por que quería huir de todo. Por que quería dejaros. Por que pensaba que todos estaríamos mejor.

Me encantaría ser distinta, no llamar la atención, que de una forma u otra la gente no se fijase en mi, que no los tratase como los trato, que las cosas no fueran como son. En estos momentos es cuando más claro tengo que usaría la máquina del tiempo. No sabéis que sensación es esta. Pensad que le hacéis daño a todo el que tenéis cerca, de una forma u otra, aunque no lo quieran admitir. Sé que les causo lo mismo que yo sufro, esa cosa de acercarse y alejarse a la vez. O al menos eso pienso. Odio ser yo, os lo juro. Y lo peor es que, soy así desde hace ya demasiado tiempo.


En momentos como éstos, pienso que mis bromas podrían no estar tan mal... aunque bueno, no lo pienso sólo en momentos como este. Cada día me apetece mas. Cada día me parece una opción más válida. Cada día tengo mas ganas de hacerlo. Cada día tengo mas ganas de destrozarme más y más por dentro, pero que al menos no sea mentalmente, la cabeza ya la tengo demasiado tocada. Ya tengo demasiada mierda ahí adentro, demasiados sentimientos, demasiados recuerdos, demasiados pensamiento autodestructivos. 


Si lo pienso puede ser por eso que dejé que te alejases, porque no quería seguir siendo una carga para ti, porque en el fondo te quiero mas que a mi vida, y lo único que quiero es que vivas sin tener que estar pendiente de mi.



Porque ya aguantaste demasiado de mí durante muchos años, y eso no puede ser sano. Porque soy demasiada carga para alguien como tú. A ti fui capaz de dejarte ir, aunque te anhele, y si lo pienso, será mejor así, aunque me duela. Lloráis, por no poder estar de una forma u otra con una persona, hasta que os deis cuenta de que es peor llorar por no poder estar con una persona de ninguna forma. Es más doloroso saber que esa persona estará mejor sin recibir noticias vuestras. Cuando lloréis por ello, habréis aprendido a llorar. Habréis aprendido qué es la frustración. Habréis aprendido lo que es el amor.





miércoles, 6 de noviembre de 2013

Sé que vives.

Lo que daría yo por conocerle, por saber cómo es, cómo se siente. Saber qué cosas le inquietan y con quien se mueve. Si tiene novia o si ha visto mis mismos animes. Conocer sus aficiones. Tratar con sus amigos y hacer bromas entre nosotros. Poder decirle alguna que otra palabra amable. Tener secretos.

 Es una sensación tan triste, esa de tener a alguien al lado y no cruzarle la palabra aún cuando convives con él... Saber que tiene una vida y que, realmente, tú sólo eres un actor secundario, de esos que salen de relleno para hacer bulto. Ojalá la vida no nos hubiera separado tanto. Sé que tienes que ser muy buena persona, y estoy segura de que eres muy divertido. Creo que incluso podríamos congeniar muy bien en una fiesta.


 Estoy segura de que tenemos muchas cosas de las que hablar y de que, si realmente nos conociéramos, nos daríamos cuenta de que no somos tan diferentes como aparentamos. Recuerdo cuando te conté y tú me contaste. Cómo me sentí, lo cercana a ti que estuve. Saber que habías pasado por lo mismo que yo, me reconfortó muchísimo. Me hizo no sentirme sola, sentir que podría tener a alguien mas que me comprendiese y supiera por lo que pasé. Desgraciadamente, esto no duró mucho. No creo que hayamos vuelto a hablar de algo personal desde entonces. No tengo noticias tuyas. Sé que vives, pero no sales.



lunes, 4 de noviembre de 2013

Volar desde el sofá.

Creo que podría acostumbrarme a que me hicieran no pensar. A que me tuvieran tan ocupada que no me diera cuenta de nada. Es bonito a su manera, es como meterte en un mundo, disfrutarlo y cuando empieces a darte cuenta de cómo estás y de dónde estás, salir y explorar otro. Es cambiar, e ir de un sitio a otro sin pensar en el anterior. Hay mucho que descubrir en todas partes y de nada sirve lamentarse por la posición anterior, piensa que la nueva puede ser mucho mejor. A veces temo perderme en alguno de esos mundos, habitaciones, ciudades, personas... por eso siempre ando con recelo. Por eso dudo y desconfío. Pero no importa, creo que voy a empezar a controlarlo.


Estoy empezando a cogerle el gusto a eso de disfrutar y no pensar en que en realidad me estoy yendo. No pensar en que en realidad os estoy dejando y que tal vez no pueda volver. Cuando vuelvo...realmente lo echo de menos. Creo que si me lo tomo con calma, podría ser una sensación agradable, podría gustarme ese estado de desinhibición, de no estar en ninguna parte, de olvidar quien soy o quien está a mi lado. Hasta podría gustarme perderme a mitad de frase, jajaja es tan divertido...Es como... es como que todo es una película que se va rodando sobre la marcha. No sé si esto es lo que querré mañana, pero si sé que es lo que quiero hoy. 

Tal vez me guste que todo sea humo, así no tendré que preocuparme por nada, por que se desvanecerá. Así no tendré que aferrarme a nada. Todo será mio. Y a la vez, nada me pertenecerá. ¿Se trata de disfrutar, no? ¿De qué sirve pararse a pensar en conseguir cosas y que te pertenezcan? No sirve de nada, la mayor parte de las cosas que tenemos, simplemente no son necesarias. Es mejor tomarse la vida como un pitillo. Hay que aprovechar cada calada al máximo, para después dejarla ir. Te llenará y dejará un resto en ti pero debes soltarla para que pueda llegar una nueva. Hasta el día en que todo acabe. La vida entonces, no es más que un cigarro aliñado. Tu día a día, no son mas que caladas de ese largo cáncer, que a veces, trae alegría.

Llegados a este punto sólo os puedo decir: Vamos a fumarnos la vida.


sábado, 2 de noviembre de 2013

Límite.

Si dijera lo que pienso os metería una bofetada en la boca. De esas que duelen. Que se te quedan marca. esa bofetada que se da con ganas, queriendo. Por esta razón me callo. Por que me odiaríais. Por que soy inestable. Por que os dio a todos. Por que me dais asco. Por que no os soporto. Por que me asqueáis con cada palabra que soltáis. Por que mi vida se basa en que os odio u os amo. Y hoy os odio. Por que hoy mi mirada os congelaría. Porque huiríais de terror. Por que aunque no os lo creáis puedo ser muy buena actriz. Por que mi sonrisa no es adorable. Por que mi cara es cambiante. Por que no sabéis con quien os juntáis.

Hoy mejor no me miréis. No me habléis. No me penséis. No me améis. No me respiréis. Por que será odio lo que tendréis de mi. Desprecio. ¿Por que no os vais con vuestras maravillosas vidas lejos de mi? ¿Por que no me dejáis en paz? ¡Eh! ¿Por qué? Si tanto os importo dejadme. Olvidad que existo. A mi no me importáis. Ni vuestras vidas. Ni lo mucho que me echáis de menos. Ni vuestros perdones. Ni vuestras penas. A mi me importan las mías. Mis putos complejos es lo que me importa. Mis mierdas. Mis pensamientos. Mis arrepentimientos. 


¿A que ya no soy tan interesante? Pues os jodéis. Esto soy yo. Con esto vivís, y ni siquiera lo sabéis. Vivís engañados y no sabéis nada de mí, por mucho que os lo creáis. Sólo yo soy quien controla lo que sabéis de mi. Y es lo que hay. Jamás os podréis poner en mi lugar, por que no lo conocéis. Nunca sabréis quien soy en realidad. Y yo tampoco.


Os odio. Os odio mucho, demasiado. Lo mismo que os amo. No os creáis importantes cuando os diga que os quiero. En segundos puede cambiar de significado. En segundos podéis no ser nada. Podéis significar para mí lo mismo que una piedra. Puedo no querer veros en días. No os asustéis, tranquilos, que a mi esto se me pasa mañana. Pero seguirá para siempre. ¿Y sabéis lo que me calma? NADA. Todo es sinónimo de: sigue enfadándote por nada. Sigue odiándolo todo. Benditos aquellos que os fumáis un cigarro y os calmáis. Benditos aquellos que saben como pararlo. Benditos aquellos a los que no les pasa. Maldita yo, que me molesto a mi misma de tal manera. Maldita yo que no encuentro ayuda. Maldita yo que no hago más que destrozarme. Maldita yo que no hago mas que destrozaros a vosotros. 

Y ojalá ahora mismo la sangre corriera. Y ojalá tal vez mañana esto haya sido un sueño.Y ojalá en la vida esto no se repitiera. Pero no me queda otra que aguantar. Esconderme y disimular ser alguien que no soy y sentir cosas que no siento. Tal vez esta no sea la solución, sabéis a cual me refiero, pero es lo que mas se me antoja en estos momentos. Me gustaría que descansar me ayudara, pero es lo que me ha hecho despertarme así esta mañana. Entonces, ¿Qué me queda? ¿Qué puedo hacer para que acabe todo esto? Si alguien lo sabe... ojalá que hable. Y me traiga una cuchilla.


Llamadme loca, no me importa, de verdad, incluso me gustaría. Al menos sabría quien soy y qué me pasa, pero desgraciadamente no lo sé y no me queda otra que aguantar, e intentar mostraros la mejor parte de mí, por miedo a que me huyáis y me dejéis sola. Sí. Ahora mismo os he dicho que os olvidéis de mi, y segundos después que no me dejéis sola. Sí, me contradigo, lo sé, lo siento. Os juro que no me soporto. Que ojalá me pegaran un tiro. Por que ser yo, es lo peor que os podría pasar.




viernes, 1 de noviembre de 2013

Humo.

El tiempo se detiene. El piano suena. Tu cara se ilumina. El sol entra por la ventana y acaricia tus mejillas. El humo de mi cigarro se resbala. Noto que alguien viene. La brisa entra. Los pájaros cantan. La ropa está perdida. Las sábanas enamoradas. Mi mano se desliza. Tu cara se sonroja. Tus labios me besan. Las horas no pasan. La puerta cruje. Tu risa se eleva. Mis ojos se agrandan. La puerta se abre y con ella mis pupilas. Tu silencio me calma. Mi mano se aparta. La puerta se cierra. Estamos solos en casa. Tu pelo se enreda. La piel se me eriza. Tu mano me alcanza. Adoro tu sonrisa. El olor nos inunda. El humo nos acompaña. Las sabanas se revuelven. ¿Cómo has llegado hasta ahí arriba? El sol nos calienta. Las paredes nos miran. Parecemos dos niños que jugando se entretienen. Aparto la ceniza. Tu mirada me busca. Mis labios te encuentran. Mi mano se funde en tu pecho. Tus ojos se cierran. El tiempo acelera. Yo te busco. Tu me encuentras. ¿Y si nos damos la vuelta? Tus ojos brillan. Mi mente vuela. El amor se respira. Las sabanas nos persiguen y al final se enredan. La calma llega. Respiras profundo. Mi beso acaba en tu mejilla. Tu mirada me reconforta. El sol se ha escondido. Los pájaros se han dormido. Tu corazón se ralentiza. Mi cuerpo te arropa. Estamos en una nube. La luna nos observa. Las estrellas envidiosas. El sueño llega. La felicidad me alcanza. El piano cesa. Las horas se marchan. 




jueves, 31 de octubre de 2013

Alice.

Tal vez nada de esto exista. Tal vez todo sea mas complicado de lo que creemos. ¿No creéis que el nacimiento es muy extraño? Vamos a mirarlo de esta forma... nos encontramos en un sitio oscuro, estrecho, asfixiante. Estamos en un agujero y no sabemos que hay en el exterior. Pensad que estamos en nuestro propio mundo, en nuestra propia burbuja. De repente, un día. Ese lugar extraño sufre un cambio. Y notamos una luz. El mundo exterior quiere vernos. Somos como Alicia, y nos lanzamos directos en busca de un conejo. Tenemos curiosidad, queremos saber. Y aparecemos, como ella, en un lugar fantástico, o al menos eso queremos creer. Pero, hay que darse cuenta de que ese mundo realmente no existe. Conejos que llegan tarde a los sitios, sombrereros que no hacen mas que servir café, Orugas que fuman y gatos que aparecen y desaparecen como una sombra. Todo es producto de la mente de Alicia. Todos y cada uno tienen un significado para ella, pero se encuentran dentro de su cabeza. Su ego, su subconsciente, su duda, su valentía... Es solo un mundo que Alicia a creado en un profundo sueño. No existe más allá de su mente. Tal vez, a nuestro alrededor, ocurra igual que en el cuento infantil. Tal vez la realidad sea simplemente nuestro propio país de las maravillas. Aquel que recorremos con miedo y curiosidad. En el que nos encontramos con las mas horribles dificultades, pero que al fin y al cabo nos ayuda a forjarnos y ser mejores. A conocernos mejor para irnos de nuevo a otro lugar. Un lugar en el que apareceremos con las ideas claras. Tal vez la realidad que vivimos sea solo un producto de nuestra imaginación, algo que estamos creando mientras tenemos un profundo sueño. Puede que seamos simples representaciones de lo que somos en realidad y que estemos viviendo en nuestra propia mente. 


Puede que solo seamos Alicia.




Australia.

No me creo que tenga 19 años. Pienso que la edad sólo es un número. Hoy, soy una chica de quince años. Aunque no creo que haya dejado de serlo nunca, mi vida sigue allí estancada. ¿Recordáis cómo erais entonces? A ratos, yo lo recuerdo. Sueños imposibles, amores lejanos, problemas tontos, canciones de adolescente... cómo explicarlo... Tal vez como una maraña de sensaciones, un flujo de emociones incesante, una montaña rusa, ídolos increíbles. Ilusión.


Cuando tienes quince años, todo es posible, es la edad mas dura, tienes que decidir demasiadas cosas y todas ellas tendrán una repercusión en tu vida que ni siquiera imaginas en ese momento. Te juegas la gran parte de tu futuro cuando tienes quince años. Cuando tu mayor preocupación debería ser que ropa ponerte para impresionar a la persona que te gusta. Con quince años, haces las mayores gilipolleces que puedas imaginar. Y no te das ni cuenta. Los quince son aquellos años que tienes que aprovechar sí o sí. Pero no en juergas, tienen que ser de provecho. Debes encontrar a esa persona, tienes que mirar un poco por tu futuro y, sobretodo, tienes que proteger tu corazón. Sí, mantén tu corazón lo más lejos que puedas de esas personas que sólo quieren hundirte, de esas personas que sólo quieren verte sufrir. De esas personas, que parece que siguen intentándolo después de tantos años.

Sabes... ojalá tuviese quince años de verdad. Ojalá hubiera luchado por mis sueños. Ojalá hubiese hecho todo lo que acabo de escribir. Hoy sólo sé recordar...supongo que será el precio a pagar por el tiempo que he vivido sin pensar. Supongo, que la chica que me miraba, ha tomado posesión de mi otra vez. Tal vez, quiera volver a jugar conmigo. Creo que le divierto demasiado. No tiene otra cosa que hacer.


Me apetece cerrar los ojos, y dejarme llevar. Me acordaría de tantas cosas... se derramarían tantas lágrimas...Pero no puedo. Sería dejar que mis emociones hicieran conmigo lo que quisiera, y tengo que tenerlas bajo llave cuanto pueda. No puedo dejar que me controlen. Imaginaos. Podría ser toda una catástrofe. Aunque también podría navegar a sitios increíbles. Podría ser una estudiante de esas que llevan minifalda y que va a un colegio en el que existen taquillas. Podría protagonizar mi propio musical, o podría ser una gran bajista en el grupo que he formado en el garaje de mi vecino. Pensándolo mejor, podría ser una de esas chicas problemáticas que se escapan de madrugada para irse de fiesta con sus amigas mayores. Una de esas que tiene un novio macarra que las lleva en su moto a todas partes, que las hace disfrutar y que a la vez las lleva por el mal camino. Tal vez podría ser la estudiante modelo de la clase. Con aparatos y pelo rizado. Y muchas pecas. Pecas por todas partes. ¿Y que tal si fuera la chica gordita a la que nadie se acerca?Sí, esa amiga simpática a la que todos quieren, pero que nadie se follaría. Esa que está ahí siempre apoyándote, sin pedirte nada. Esa chica que llora todas las noches en su cuarto por que el chico que le gusta está saliendo con la mas puta de la clase por que le ha crecido pecho antes que a nadie. 



Pues que queréis que os diga... yo me quedo con ser la rara. Esa que se esconde por las esquinas detrás de un pelo negro espectacular. Esa que escucha música que nadie conoce. Esa que llora por las noches, por un amor que no puede conseguir. Esa que se levanta por las mañanas pensando: hoy empiezo la dieta. Esa misma chica que sólo tiene una amiga, pero que es la mejor amiga del mundo. Esa chica que sueña con ser millones de chicas, pero que en el fondo no quiere abandonar a la persona extraña que es. Esa chica trastornada y loca que sólo quiere ser feliz. Esa chica loca que es incapaz de madurar. Esa chica complicada.

Bebo agua. Respiro hondo. Son las 23:48. 30 de Octubre de 2013. Desgraciadamente, tengo 19 años.




miércoles, 30 de octubre de 2013

Je te déteste

Hace calor en mi cuarto, el ambiente se siente cargado. El escritorio está hecho un desastre. Como siempre. Como yo. Necesito sentirme única, y que la gente me lo reafirme. Me encuentro sola, triste y desilusionada. No quiero verte. Me gusta estar sola. No te necesito... Miento. Te necesito. Necesito a alguien que me haga sentirme viva. Necesito que la vida no pase por delante de mis ojos. Necesito mi propia realidad.

Quiero dejar atrás esta melancolía, quiero que esto acabe. No puedo estar triste todos los días, no puedo pagarlo con un buen rato entre sábanas descolocadas. Tengo que quitarme estas tonterías de la cabeza. Parece que sólo quisiera llamar la atención, pero... ¿Para qué? Si siempre he decidido pasar desapercibido. No sé que busco con esto. Estoy perdida. ¿Sabes? Mi mente ahora mismo está bailando en Italia, con una sonrisa de oreja a oreja. Pero mi cuerpo no, mi cuerpo tiene que estar aquí. ¿No lo odiáis?


Los días pasan lento, la vida pasa rápida. Quiero dormir y llorar, llorar y dormir. Quier un sofá. Uno nuevo, uno verde. Quiero que sea distinto. Esto es una estupidez. Quiero volar a Francia. ¿Creéis que allí se estará bien? En una terracita, cerca de la Torre Eiffel. En ocasiones me gustaría ser la protagonista de una película francesa. Sí, de esas en las que no pasa nada. Es tan hermoso... A veces me gustaría que en mi vida no pasara nada. Otras en cambio, necesito movimiento, a todas horas. Francia... iré a verte, te visitaré, lo prometo. 

La desgana me puede, el cuerpo me pesa, los ojos se cierran, mi mente me abandona. Y la muy hija de puta lo hace a menudo. Me hace creer que revivo momentos. Me obliga a cambiar. " Si esto me ocurriese todos los días, me vería condenada a cambiar mi vida a cada instante " Imaginaos, una vida nueva cada día, un sitio distinto, un sol diferente, un mundo nuevo por descubrir siempre. Una vida llena de cambios sería genial. Seria maravilloso. Un desayuno distinto cada vez: hoy mantequilla, mañana un croissant...leche, café, chocolate, zumo... vestido, falda pantalón... cama, sofá, furgoneta... piso, casa, ático, adosado, caravana... lago, bosque, ciudad, campo, acantilado, playa.... Estaría bien ser condenada de esa manera.


Estoy nerviosa, la pierna no para de temblar, no soy capaz de nada. La música sigue sonando y soy incapaz de divagar. Sólo siento presión, dolor en la cabeza. Ira. Furia. Odio. Asco... Hay una chica que me mira. Puedo sentirla, está justo detrás mía. Me mira con pena y piensa: ¿Qué has hecho con tu vida, muchacha? ¿Dónde la dejaste? Yo la encontré, estaba tirada en la cuneta, se retorcía de dolor y pedida ayuda. Vestía una túnica blanca manchada de sangre. En sus ojos azules podía verse arrepentimiento y dolor. El dolor causado por sentirse destrozada. Fue la mirada mas dolorosa que he visto en mi vida.


Qué sabrá ella, si sólo es una sombra que me persigue a todas partes, diciéndome lo mal que lo hago todo. Ella si que no tiene vida y no para de meterse en la de los demás. ¿No tienes nada que hacer?¿Sólo mirar mis defectos? Púdrete. Por muy parte mía que seas, te odio. Eres esa, justo esa parte que odio y que no dejas que salgan a relucir las demás. Eres sólo una sombra de lo que fui  Eres solo una mancha negra, pero capaz de joderme y destrozarme. 





Eres tú la que me destruye.




Un piano.

Se oye un piano de fondo. La ventana está cerrada, pero se sienten los coches al pasar. El tiempo se siente frío. La noche pinta solitaria y melancólica. Las sábanas serán mas ásperas que de costumbre. Mis ojos tardarán en cerrarse. El cuarto está revuelto, y no precisamente de placer. Mis manos... mis manos están conmigo, no me han abandonado. ¿Por qué lo habrán hecho esta tarde? Las he echado tanto de menos... pero sólo ha sido un segundo, aunque intentasen llevarse a los brazos con ellas. ¿Dónde querrían ir? ¿Estarían deseando tocarte? Tengo miedo. Miedo de que algún día realmente me abandonen y decidan que quieren estar junto a ti. ¿Por qué te fuiste tan lejos? ¿Por qué no dejo de pensarte estos días? No hago mas que torturarme...

Esta noche, tiene BSO y son tus recuerdos. Puede que haya días que no quiera ni pensarte, pero estos días... estos días no hago mas que ver tu cara en todas partes. A esto me refiero... extremos. ¿Por qué tan desesperados? ¿No puedo simplemente olvidarte?¿No puedo tenerte presente a todas horas? No... sólo puedo dejarlo venir. Sólo puedo esperar a que tu aroma me inunde para después volver a dejarme sola. Créeme si te digo que así está bien. No puedo vivir en un sueño, debo bajar de las nubes. No puedo alzarte a lo mas alto siempre. Aunque seas el único sobre el que nunca he cambiado de opinión...¿Sabes? Me gustaría dormir entre tu pelo. Sí. Suena raro... pero ojalá fuese tan pequeña que pudiera dormir arropada por tu él, recostada cerca de tu oreja, respirando fuerte contra tu cuello. Lejos de todos los males y tormentas. Allí estaría segura.


Hoy, ella, esta noche, me mirará y se reirá. Estará gritándome: ¡Maldita ilusa! Pero yo no la escucharé. Hace demasiado tiempo que no lo hago. Estaré disfrutando el silencio. Ese silencio pesado y neurótico que nos acompaña en las noches. Ese silencio que te hace pensar, y pensar. Que hace que no concilies el sueño. ¿No lo notáis? Es el silencio el que nos hace divagar. El que deja a la mente libre. El que la empuja a crear. Imaginaos un mundo sin ruido. Yo no soy capaz de concebirlo. Me volvería loca. Más aún de lo que ya estoy.


Cuando la noche cae. Yo caigo con ella y me hago presa de sus deseos. Puedo vivir las más fantásticas aventuras o puedo ser esclava de las mas horribles ilusiones. ¿Alguna vez has tenido parálisis del sueño? Es algo espeluznante... Creo que por más que me guste la noche, ambas no somos compatibles. Tal vez no quiera ser mi amiga. Y yo que sólo busco su compañía... Sólo quiero que me abrace cuando alguien me falta, cuando ni yo misma quiero estar conmigo, cuando la soledad me consume hasta el punto de no sentirme nadie. Noche, tú a mi me gustas. Quédate conmigo, no me abandones a mi suerte.



Éste es un mundo loco... donde las locas le hablan a la noche. Un mundo en el que ni tú ni yo podemos estar juntos hoy. Ojalá, y es mi deseo, que existan otros universos, y que en uno de ellos, estés a mi lado. Sin complejos, sin tapujos, sin vergüenza, sin odio, sin rencor, sin culpabilidad. Solos tu y yo. Con tu guitarra. Con una canción a las estrellas, con un sueño, con una sola mente. 

Me encantaría no desvariar tanto, pero me es imposible. No puedo resistirme al placer de escribir sin pensar. De acabar un párrafo y no saber que pone. De leerlo y sorprenderme cada día mas.



Buenas noches mundo.




martes, 29 de octubre de 2013

Música y vida.

Adoro el sonido de la armónica. Creo que es capaz de reflejar la soledad de una persona y a la vez las ganas de compañía. Para mí es un instrumento de alguien solitario que busca consuelo, que necesita comprensión. Que busca un apoyo. ¿No creéis que es un gran instrumento? Tal vez sea que tengo muy buenos recuerdos de ella. Tuve a alguien que era todo un maestro. Me encantaba oírle.

 Y vosotros pensaréis... ¿Y a mí que? De acuerdo, no os interesa para nada si a mi me gustan las armónicas o no, pero estoy segura de que todos tenéis algo. Algo que os transporta a cualquier otro lugar lejano, muy lejano en el espacio y en el tiempo. ¿Acaso me equivoco? Para mí la armónica es ese "algo", esa cosa fantástica, que me hace perderme en otros mundos, en otros lugares, en otros momentos... Cuando vago por aquellos mundos, desconecto totalmente. ¿A quien le interesa esta realidad cuando puedes crear la tuya propia? Si algo me ha enseñado esta vida, y las drogas, es que el mundo no es mas que un producto de tu imaginación.. Todo puede cambiar, puedes forjar tu propio mundo. Puedes tener tu propia burbuja. Es algo complicado, ya lo sé, pero a la vez es hermoso. Imagínate en una feria en un puerto, una noria gigante, puestos de comida por todas partes, un recinto para que los niños jueguen, globos, fiesta, bailes, canciones, saltos, alegría, olor a pizza italiana... ¿Maravilloso, verdad? Lucha por ello.

También cabe la posibilidad de que esté loca, no creáis que no lo pienso. Puede que sólo sea alguien que se deja llevar por las emociones del momento, y que esté escribiendo todo este rollo sólo por que estaba sonando una canción con una armónica preciosa.... Pero, ¿ No se trata de eso? ¿De dejarse llevar? ¿De sentir y no pensar? ¿Acaso la vida no es mas que todo lo que sentimos? Me gustaría que me dijeran si me equivoco... 



Manzanas.

¿Por qué tendré que ser así? Soy un jodido desastre. Necesito encontrarlos. Necesito saber donde están. ¿Dónde los habré metido? Está bien que no quisiera verlos en un tiempo pero.. ¡no era para tanto! Eres idiota, de verdad... Ahora tendrás que pasarte toda una tarde revolviendo todo, como siempre. ¿Acaso no tienes vista de futuro? ¡Joder! Estas condenada...


Como dos manzanas unidas
La mayoría del tiempo me lo paso hablando sola. Es curioso cómo puedes mantener una conversación contigo misma desde varios puntos de vista distintos. Generalmente opuestos. Es como... si tu mente se dividiese en dos, y las partes no fuesen capaces de llegar a un acuerdo, pero viven condenadas a estar juntas. Imagina, una de esas discusiones con tu madre en las que ninguno de los dos quiere ceder. Tu quieres volver a casa a las 2, pero ella insiste en que tienes que estar allí a las 12 y media como mucho. Al final tu madre acabará ganando y tú te quedarás con el enfado. Yo, constantemente me debato sobre qué tengo que hacer o cómo tengo que hacerlo. Siempre soy capaz de ver todas las opciones y soy incapaz de decidir una. Soy madre e hijo a la vez. Tengo ambos puntos de vista. Puedo tomar una decisión, pero nunca será la que quiera completamente. El hijo o la madre siempre estará presente recordándome lo que he hecho e intentando convencerme de que aún puedo decidirme por otra opción. Soy muy indecisa. 

Puede parecer que todo el mundo duda alguna vez y que puede estar confuso, está claro, no debería sentirme especial por estar confusa, pero lo mio es distinto. Es una sensación de angustia y tensión constante. Hacer algo o no hacerlo. Querer hacerlo y no querer. Hacerlo y odiarlo. No hacerlo y odiarlo también. Todo se resume a eso. ODIO. Es la palabra que mas repito últimamente, he entrado en una de esas fases en las que todo me parece una mierda. Los odio a todos. Me dio un bajón hace un tiempo y aún no me he recuperado. Creo que mis cambios de humor son demasiado drásticos. Por que me hayan hundido... ¿Ya tengo que dejarlo todo? ¿Tengo que odiar lo que mas amo? ¿Cómo puede ocurrir eso? ¡Y en cuestión de segundos! Por esta razón no me abro a las personas... No me comprenderían.


¿Qué pensaría la gente si le dijese que hoy me cae estupendamente, pero que dentro de tres segundos la voy a odiar por que me he pintado las uñas y se me ha caído el bote de pintura en el escritorio? No tendría ningún puto sentido. Mi relación con los demás, parece pender siempre de un hilo. Un hilo que me esfuerzo por no romper, aunque lo esté deseando, por que sé que a la mañana siguiente, ya no desearé cortarlo. Bueno, también puede ocurrir que muera de ganas por retomar algún hilo, pero que no lo haga por miedo. ¿Miedo? Miedo de qué... ¿De que no quiera? ¿Pero es que no veo que eso ya está pasando? Quizá sea miedo a que diga que si. Quién sabe...


¿Os dais cuenta? Jodidamente loca.



Una mente descarrilada.

Apenas recuerdo cómo era antaño. Solían decir que era alguien alegre y divertida; soñadora, ilusa e inocente. Ya nada queda. No recuerdo exactamente cómo ocurrió, pero no consigo ver ni un reflejo de aquello en el espejo. Ni siquiera soy capaz de mantenerme la mirada a mi misma. Quizá mi cara de emoción al ver una galleta sea lo único que quede de aquello que fui.

Soy una persona que vaga perdida en el mundo, que sólo busca encontrarse, encontrar a la niña perdida que murió en su interior. Puedo parecer una loca, una paranoica, una histérica... Lo soy. Puedo odiarte o amarte en segundos, derretirte o helarte con la mirada en instantes. Soy capaz de cualquier cosa, pero no puedo controlarlo. Mi mente va y viene a su antojo, juega conmigo como si de una marioneta me tratase. No sé que quiere de mí, quizá castigarme. Me siento demasiado confusa. 

Tengo miedo, realmente tengo miedo. Miedo de mi. Miedo de mi reflejo en el espejo. Miedo de mis miedos. Miedo del mundo. Miedo de todos. Miedo de ti.


A muchos les puedo parecer interesante, una chica atractiva, no físicamente, claro, pero sí personalmente. Puedo parecer alguien digno de conocer, pero todos se equivocan, sólo soy una chica muerta del miedo, que se refugia en ellos y que se llena de inseguridades. Cuando alguien empieza a conocerme, yo creo que se asusta. Dice algo como... ¿Y esta de qué va? Eso mismo me gustaría saber a mi. 


El motivo de este espacio, viene al caso de que, puede estar bien darme a conocer un poco mas. A medida que escribo esto, la idea me parece cada vez más estúpida. Tal vez esto sea una locura. Tal vez la vida sólo sea una gran locura. Al fin y al cabo, como buena locura, la vida se basa en la improvisación.


Cómo podéis comprobar, soy incapaz de mantener una conversación. A lo largo de todo el párrafo, las ideas han ido saltando, de un lado a otro. Así soy yo. Así funciono. Creo que mi mente vuela demasiado. Aunque eso también puede ser un punto a mi favor. Gracias a ella, soy capaz de imaginar cosas increíbles, soy capaz de soñar, soy capaz de hacer cosas que no todos pueden. Soy capaz de dibujar, me encanta. Bueno, eso de que me encanta, realmente es relativo, como todo. A veces me encanta, a veces lo odio. Gracias al dibujo, he sido capaz de desahogarme en muchas ocasiones y de expresar lo que siento, el dibujo es capaz de estabilizarme.

Últimamente, la escritura también me ha sido de gran ayuda, es por eso que me decidí a escribir todo esto. Incluso me planteo escribir una historia. Sería una buena forma de poner a prueba mi imaginación.


Esto debía de haber sido una corta y pequeña introducción, pero como siempre, acabé alargándolo demasiado. En éste, mi pequeño rincón, podréis encontrar, desde mis pequeñas ilustraciones y relatos, hasta alguno de mis íntimos pensamientos. Éste será uno de mis pequeños lugares.