martes, 31 de marzo de 2015

Time.

Es gracioso obsevar por el espejo retrovisor cómo la carretera va quedando atrás, y pensar: justo esto está ocurriendo, no solo en cuánto a camino, o distancia, sino en cuanto a tiempo.

La diferencia en todo esto se encuentra en que los caminos, los lugares, ahi están, puedes andarlos, desandarlos, pero el tiempo no. 

El tiempo es esa pequeña o gran cosa invisible sobre la que no podemos tener ningún control. Viene, va, se adelanta, se retrasa... Se pierde, se malgasta. 

Cada milésima cuenta. Cada centésima siempre es decisiva, siendo cadaz de crear, según mi opinión, millones de universos paralelos alternativos en los que cada uno de nosotros se subdivide, dando paso a nuevos nosotros, totalmente distintos. 

Cuántos nosotros habremos dejado atrás, cuantos momentos de los que no seremos conscientes, sólo por tomar las decisiones que tomamos. Cuántas oportunidades desperdiciadas, pero no porque no sucedan, sino porque no seremos conscientes de ellas.

martes, 24 de marzo de 2015

Green.

Me encuentro perdida entre mis propios pensamientos mientras viajo en el autobús. Me descubro también vagando entre todas mis personalidades sin saber exactamente a cuál aferrarme. Pasando de un deja vu a otro, en un mundo espeso creado por mi, a mi medida. Entre espasmos y escalofríos acompañados de unos latidos de corazón acelerado.

Esto saca lo más espeso de mi subconsciente, se está pasando, desaparece, aunque sé que aún ando perdida en mis pensamientos. Que no soy yo.

sábado, 21 de marzo de 2015

Blue.

Le echaba de menos, como nunca antes. Como nunca lo hizo otra. 

No lo admitiría jamás. 

Era alguien demasiado orgullosa como para reconocerlo, y sensata como para saber, que aquello no podía salir de su mente.   

No, no podía volver a pasar. No se lo podía permitir.

Había pasado los últimos tres días encerrada en su habitación. Su pequeño amigo, no se había separado de ella en ningún momento. Las páginas de su diario se habían ido gastando a una velocidad desmesurada.

Miento.

De sus pensamientos no salieron palabras en tinta. El viento se las llevó todas a medida que intentaba plasmarlas en el papel, como si la tinta del bolígrafo se derramase y fluyese en el aire, convirtiéndose en nada.

En el exterior, la vida seguía. En el interior, ella estaba muerta. No se había separado de la ventana en los tres días que duraba su encierro, cómo si apegarse al sol, le hiciese olvidar que ella ya no pertenecía a ese mundo. Pero ni el calor del sol podía acabar con el peso que le suponía saberse muerta. 

Tenía la mirada perdida. Una lágrima oculta tras sus ojos, incapaz de salir. Incapaz de dejarla caer. 

¿Por qué? 



domingo, 15 de marzo de 2015

RHCP

Tengo miedo de no estar recuperada. Tengo miedo de no estar curada. En el fondo sé que no lo estoy. Me preocupan mis cambios de humor, mis ataques, mis arranques. Me preocupa hasta qué punto puede llegar mi falsedad. Me pregunto si me volví a poner careta y conseguí engañarme de nuevo a mi misma. Me pregunto cómo podría controlarme y conseguir ese poquito de estabilidad que necesitaría ahora mismo. Me estoy desbordando hacia los polos. Hacia el negativo, mas bien. Y tengo miedo de dañar a alguien que se está convirtiendo en importante para mi.

No me importa salir dañada yo misma, pero no los demás. Incluso desearía salir dañada, si eso implicase un cambio a mejor en mi y un bienestar para los demás y para mi misma.

Hey oh...hey oh... listen what I say oh.... Lo cierto es que no sé a quien pedir ayuda, porque se sabe que yo soy de las que piensan que todos estamos solos en esto. La vida es singular e incumbe sólo a quien la vive. Pero sé que no estoy consiguiendo seguir por mi misma. Creo que sé que debo hacer, pero no cómo hacerlo, quiero decir, cómo influyes en tus motivaciones internas, cómo haces que fluyan. 

Sacarlo de mi interior. ¿El qué? No lo sé, pero se tiene que ir.Tiene que dejar espacio para lo que quiero realmente, es que es lo que quiero, pero lo he vuelto a perder de vista y no sé por qué, Y eso que es un objetivo sencillo... pero no sé que me pasa. ¿Donde ha quedado la fuerza de voluntad? ¿por qué me estoy rindiendo? 

Donde quedaron los días de tranquilidad y felicidad al sentirlos sobresalir de mi, al ver que todo me quedaba bien, que el sol conjuntaba con mis ojos y que mi pelo no necesitaba que lo cuidasen apenas para que estuviese bien, fuese como fuese. Al menos lo recuerdo así. Donde se ha quedado la desvergüenza de desnudarme sin miedo al qué dirán.

Acurrucada en el sofá, sin poder estudiar, como siempre, sin poder avanzar. Ese sentimiento de estancamiento que está siempre conmigo, esas ganas de dormir abrazada a mis demonios. Llorar con ellos. Mirarles a los ojos y darles las buenas noches para no volver a despertar. Que bonito se me antoja en este instante. Que apacible, que suave, mientras la luz del sol se apaga en mi huida. No saber que pasará, como avanzaría el mundo sin mi. Que tan tranquilo sería todo en aquel otro sitio negro y oscuro. O tal vez blanco. 

El aire escapándose, la sangre corriendo, el humo fluyendo, las fuerzas escapando en estampida, abandonándome, poco a poco durmiéndome, ella meciéndome... No estar. No me echaríais en falta, no quisiera que lo hicieseis, sería inútil.


sábado, 14 de marzo de 2015

Ellos dos, de nuevo.

Y una noche cálida de invierno llamaste a mi puerta, y yo no respondí. Estaba demasiado colocada como para salir siquiera de la cama e ir en tu búsqueda, por mas que lo deseara. Las horas pasaron, lentamente, como si el tiempo se extendiera hacia el infinito. Tu llamabas y llamabas y yo gritaba en sueños, una y otra vez, pero por mas que lo hacía nadie contestaba, y gritaba mas alto, y mas fuerte, y las pesadillas se hacían mucho mas reales.

Llegó un momento en que te cansaste de llamar, y yo me cansé de gritar, y me maldije por estar tan colocada que no era capaz de ver que en verdad te importaba.

miércoles, 11 de marzo de 2015

M.A.D.

The Light of sun.
The darkness of moon.

Sun.

Otro de esos textos que no dicen nada. Otro de esos días en los que tu no estás. Un nuevo sol que se esfuma sin que nadie lo pueda agarrar.

Ya empiezan esos días de tranquilizadora soledad, en los que el sol calienta las tardes y la noche, semifría, te abraza sincera y con suavidad. Ya empiezan esos días en los que me encantaría poder estar al menos diez minutos sola, con los ojos cerrados, escuchándome hablar.

Te quiero. Te echo de menos. Te siento, libertad.

Odio que pase el tiempo, que se vaya para no volver, que no lo pueda parar. Es ahora cuando lo pienso... ¡Vuelve, no me dejes atrás! Debo dejar de pensar, no quiero que se haga realidad...

Tantos recuerdos, y no los puedo controlar. Te sonará absurdo, pero lo siento, de verdad.


viernes, 6 de marzo de 2015

Summer.

Seré tu salvación o tu ruina, nunca se sabe. Soy ese acertijo complejo que nunca alcanzarás a descifrar, el cubo de rubik mas difícil que puedas encontrar.

Sonrío en el bus, y no hay nadie que me vea. ¿Que desperdicio, verdad? Con lo difícil que es sacarle una sonrisa a alguien que casi odia respirar...

Será el tiempo. Éste calor, el vuelo de las mariposas alrededor, la brisa que mece el césped y el tiempo, haciéndolos eternos. Será la música, o la comida, o el tacto de la ropa con la piel, que hace que se me erice.

O tal vez sea este dolor en el pecho que me caracteriza. Me pregunto realmente si algún día se me pasará...

Ahora estoy sentada junto a ella, que realmente no es ella, es ese concepto, esa sensación que me persigue, ese miedo y dolor que me acompaña cada vez que pronuncian las palabras. Esas por las que nunca se si sentirme dolida o agraciada. Seguro que sabéis como me siento en realidad. ¿Será que no sé apreciarlo?

Quiero decir... Segundo plato. ¿Postre?

¿Qué es lo que mas se saborea realmente? Tal vez yo no lo sepa, que odio comer. Al fin y al cabo siempre hay remordimientos sea cual sea el plato.

Comida y vida. Placer y dolor. ¿Tienen relación? ¿Y el amor y el odio? ¿Pueden ir de la mano? ¿Pueden ser amigos y compañeros fieles? Yo y yo. ¿Podemos llevarnos bien?

Contradicciones de la vida, paralelismos, metáforas.

¿Será la música el consuelo que me quede? ¿Nos queda alguno realmente? Solo nos mentimos cuando sabemos que nadie nos entiende.

¿Se fijará alguien en los pequeños detalles? ¿En los míos? Murmullo. El pequeño punto negro en mitad de todas esas pequeñas estrellas esparcidas por un universo solitario, silencioso. Murmullo.

Una cama limpia y blanca, donde reposar, descansar. La luz de la luna entrando por la ventana, creando un aura mágica para un ser pequeño y asustadizo que duerme, y respira profundamente, con la cara aún mojada por la ultima lágrima que saltó de su lagrimal.

Una canción, miles, que forman una, que surgen de un día soleado de una primavera temprana; del aroma a café en una mañana lenta y suave; del humo de un cigarro acompañado de un par de sonrisas y un beso que no existe.

Ahora tengo frío, y me siento sola, pero un tipo de soledad distinta a cualquiera que haya experimentado a lo largo del día. La soledad de la noche es fría, dura, cortante, asfixiante... es cuando te das cuenta realmente de lo sola que estás.


lunes, 2 de marzo de 2015

Bah

Hoy es uno de esos días, magníficos, gloriosos, maravillosos, desbordantes, radiantes, impresionantemente geniales. Hoy siento la fuerza en mis manos y en mi interior, en mi mente y en mis ojos, en mis labios y en mis dedos. Hoy soy capaz de comerme el mundo. Me comería el cielo y el infierno yo sola si existieran. Hoy siento el huracán y la tormenta que llevo dentro, los colores, los sonidos, los sabores. Hoy noto el Todo dentro de mi, moviéndose y girando. Asustándome. 

No tengo palabras, ni gestos, ni notas, ni colores para expresar lo que me pasa en estos días, es como el hombre lobo en luna llena, que se transforma. Aunque yo me transforme cada día. 

Parece que hoy es el día, en que todo empieza, en que todo acaba. Hoy es el día en que la montaña rusa abre de nuevo sus puertas. El día en que el ciclo empieza de nuevo y el cielo y la tierra tiemblan mientras mis demonios desgarran mi piel  y van saliendo poco a poco. No se sabe si para dejarme libre o si para atormentarme durante un periodo mas. 

Hoy una figura alta y serena se alza al borde de un acantilado con el pelo ondeando al viento, dejando escapar a su ejército de sombras mientras el sol se va ocultando poco a poco, dando paso a la oscura noche.

domingo, 1 de marzo de 2015

1-Marzo

Me parece increíble haber perdido la capacidad de escribir sin estar borracha, o ciega. Aunque antes necesitaba también de droga para escribir, no era lo mismo.

Me sorprende además el hecho de que estando borracha me importe tres cominos la gente que haya alrededor, o que esté tirada en el suelo, escribiendo en un barril, en mitad de un bar.

Es realmente patético.

Yo, soy realmente patética, y lo he sido desde hace al menos 9 años. Hay pruebas, y están escritas. Y además, escritas con una frialdad que duele, como si se tratase de lo más trivial del mundo.

Me pregunto si habré cambiado, muchas veces, a lo largo del día, de los días, y está claro que no... Y me entra el miedo, y las dudas, al ser consciente de quién soy, cómo, cuándo, cuánto. A veces desearía poder enseñarle a la gente, qué ven mis ojos desde este lado del espejo, el único que conozco, que me entendiesen, y tuviesen la oportunidad de elegir si quieren quedarse a mi lado, después de todo lo malo. Por desgracia, eso es imposible.

Vergüenza es lo que siento, ahora mismo, en este instante. De mi. Vergüenza por ser "quién" soy, "cómo" "cuándo" "cuánto". Vergüenza de que alguien tenga que cuidar de mi. Vergüenza de emborracharme, casi cada día. Vergüenza de que aún asi, escriba cosas realmente malas. Y yo anoche fantaseaba con ser alguien... Que ilusa. Quién te va a querer leer, por favor....

"Desvaríos antagónicos" ya tengo título... En su interior una recopilación de las historias más caóticas de un ser tan extraño que no es capaz de llamarse por su propio nombre, ni mantenerse la mirada por más de 3 segundos en el espejo.