domingo, 19 de julio de 2026

19/07/2026

Vivo en el sufrimiento y el dolor constantes.

Antes de que me decepcionen me decepciono yo.

A veces me dan ganas de borrarlo todo y empezar de cero, o no.

He vuelto a sentir la necesidad de borrar mis redes sociales, mis fotos, mi fondo de pantalla, toda la estetica de lo que me rodea, pero entonces todo quedaría en blanco y vacío, no habría YO...
Ya no sabría con qué llenarlo...
Como mi habitación...
Como mi corazón. Una carcasa que a veces siento que ya no alberga nada, que ni siente, ni padece. 
Vivo desconectada de mi cuerpo y todo está en mi mente, otro cascajo que no sirve, vacío de verdad y lleno de pensamientos rumiantes.

viernes, 17 de diciembre de 2021

Rota.

Cada dia me siento un pelin mas rota por dentro y me preocupa que pueda llegar el dia en el que todo estalle en miles de pedacitos de cristal que salgan disparados desde mis entrañas y que acaben todos clavados por mi cuerpo haciendo que me desangre poco a poco sufriendo cada segundo de la existencia y que para ese entonces decida dejarlo todo atrás y acabar con el dolor para siempre.

Hay voces en mi cabeza que me hablan, o con las que a veces hablo. No son personas distintas, son todas yo. Suenan todas con la misma voz, pero con voces propias. Las oigo respirar en ocasiones, pues convivimos juntas dentro de un mismo cuerpo, y son producidas en realidad por mi queridisimo cerebro humano. A algunas, las siento incluso dando patadas, tratando de llamar mi atencion desesperadamente. Algunas arañan mi piel y martillean mis ojos, susurran en mi oido que mis manos no son reales o simplemente que el dolor que siente mi piel no me pertenece. Sé que hay alguna voz muy pequeñita que me busca pero no la encuentro. Me grita, me llama y llora sola en la esquina del salón al que llegó tras perderse dentro del laberinto humano que nos compone, y del que no supo como regresar. No sé quien es ni que quiere de mi o que va a hacer conmigo, pero siento que deberia oirla y escuchar atentamente lo que tenga que decir y conocer su opinión sobre todo este asunto.

Las noches se hacen largas pero ni para descansar me alcanzan.

No sé quién soy, ni la vida de quién estoy viviendo, pero de verdad, que paren el mundo, que yo me bajo.


miércoles, 22 de abril de 2020

Ave nocturna.

Saber que quieres expresarte y no poder, no saber como hacerlo, es una de las mayores torturas de mi vida, sin tener en cuenta, claro, las que fueron causadas por agentes externos a mi...

Siento sobre mis hombros un peso. Inevitable. Inamovible. Insufrible. Un peso que hace que todo a mi alrededor se vuelva mucho mas difícil de lo que ya es.

Sentir que tienes en tu interior un universo que no puede expandirse al mundo real a causa de la armadura de carne y hueso que lo aprisiona. Un montón de pensamientos, conexiones, prejuicios y sentimientos que le impiden dar el paso, darse a conocer. Odio, que le obliga a pensar que el resto de seres mortales no son merecedores de tal maravilloso regalo que les entrega y que no sabrán como cuidar, admirar, o simplemente cómo disfrutar de él.

Sentir que estás rodeada de estupideces insignificantes, que no tienen un propósito, que nada tiene motivo de ser o de estar, es quizá la consecuencia mas visceral del trágico hecho de sentirse encerrada entre cuatro paredes y dos ventanas. Sobrevives, te camuflas, lo escondes, pero tarde o temprano la sangre corre, y gotea, y mancha a todos a tu alrededor, aunque giréis la mirada hacia otro lado. La humedad, la textura, el hedor de la sangre que nos recorre, sigue estando en todos nosotros. Necios ignorantes que negamos reconocer su presencia.

El aroma a muerte, destrucción, caos, escombros y cosas rotas, se impregna a la ropa, los muebles, las cortinas, las ventanas, la cara y el pelo. Todos los seres humanos lo llevamos con nosotros mismos allá donde vayamos, sin importar cuándo, cómo, dónde o quién. Nuestro destino, como el de todo el mundo es perecer, tarde o temprano. Lo terrenal tan solo es temporal... mero entretenimiento que nos distrae de lo que verdaderamente ocurre, de lo verdaderamente importante: nosotros mismos.

Aliméntame como alimenta el fuego al caos. Destruyendo. Consumiendo. Arrasando. Dando la oportunidad a otros de comenzar de nuevo, de florecer con más fuerza aún, más grandes, más llenos de vida y de un nuevo amor verdadero. La nueva fertilidad en sus venas y con ello la capacidad para poder construir en el futuro un mundo mejor.



martes, 19 de febrero de 2019

20:19

Muchas vueltas da la vida, más, muchas mas vueltas da mi cabeza sobre tu idea. ¿Cuál de ellas? No lo sé. Todo vale. Todo es cierto según quien lo lea.

Nunca escribí para nadie, siempre escribí para mi, pero dejé de hacerlo cuando empecé a escribir para ti. Ahí me perdí, y no supe cómo continuar comunicándome conmigo misma, perdí de vista el norte y me quedé sin rumbo, estancada en una encrucijada sin salida. 

Decidí no avanzar. 

Hasta hoy, el dia en que decidí que era hora de tomar un camino, aunque fuese el erróneo, aunque acabase en un bosque de horrores del que nunca pudiese escapar. 

Solo hay nostalgia ahora mismo dentro de mi. Tan solo intento entenderme a mi misma del pasado, y ponerme en su lugar, y tambien en la del futuro, en la que llorará, reirá y sufrirá al leer esto.

Quizá debería inventar un nuevo alfabeto.... Miedo y anticipación. Anticipación y miedo.

sábado, 8 de abril de 2017

Largo paseo a casa.

Saber que son tus piernas las que te llevan a casa y no tu propia voluntad...querer controlar tus pasos y que se vuelva torpe tu caminar. Alzar tu vista al frente y no ver mas que oscuridad. Tiembla tu voz al pensar que se te escapa la realidad...refugiarse en la soledad para no tener que pensar.

Arropada por canciones tristes me dirijo a casa en buscar de un lugar en el que descansar, recorro calles de un pasado que una vez me hizo llorar. Deseo con ganas tumbarme en la cama a reposar la mente, y desconectar durante un par de siglos de infinidad.