domingo, 21 de septiembre de 2014

Luz.

Hay un hueco en ella por el que respira la luz y se escapan canciones que huelen a sol y lluvia, a viento azotando contra las ramas de los arboles y pájaros cantando. Allí, en aquella profunda cueva escondida tras sus costillas es donde reside el más cálido de los sentimientos que existen, aquel que guarda con más recelo y cuidado: Su felicidad. Se dice, que si te acercas lo suficiente para poder observar a través del hueco, se puede ver un amplio prado de hierba verde y cielo azul intenso, adornado por la figura de una chica de pelo negro parada junto a un enorme árbol que se mueve al son del viento. Hay quien dice, que aquella imagen es capaz de quemarte y dejarte ciego.