jueves, 20 de febrero de 2014

Monster

Sólo soy eso, la misma de siempre que anda sola y perdida, rodeada de gente que no la quiere, pero que aun así piensa que le hacen compañía. Sólo soy yo, rodeada de ruido para no ver, para no pensar. Estoy sola. Sigo estando sola.

En estos momentos nadie importa, nadie es mas que otro, en este momento solo existo yo y mi vacío interior. En este momento nadie me acompaña, nadie me sirve, no quiero a nadie... Todos sois prescindibles y a veces no sé por que os tengo en mi vida... 


¿Acaso tengo vida? Si no es mas que un puñado de cosas juntas, unidas para que parezcan algo... No soy mas que ficción. Puro teatro. Invisible. Solo soy invisible.


Soy llanto, tristeza y desesperación, arrepentimiento, rabia, odio, dolor, remordimientos, recuerdos e ilusión. No hay sueños, no hay esperanza, no hay razón.


No aprendo, tal vez por que no sé que aprender. Tal vez por que no hay nada ya que pueda hacer más que mentirme a mi misma a cada puto instante. A cada una de ellas. A todas, les prendería fuego. 


¿Por que no puedo ser sólo yo? por qué tendré que ser tantas a la vez... 


¿Donde cojones estoy? ¿Dónde he ido a parar...? Seguro que sólo soy un aborto mas que simplemente imagina su vida. Que coge cosas que oye o piensa, las pega junto a el, pero a las que no pertenece. Por que no existe.



Si sacara toda la basura de mi vida...

Si tan solo pudiera...

Si sólo fuera capaz de algo...

Si al menos pudiera llorar...

Si consiguiera algo decente en la vida con lo que estuviera contenta...

Si amara...

¿Qué cojones hago con vosotros? Me pregunto todos los días. Cómo hago para coserme tantos parches, si hay lugares a los que ya no llego...Cómo hago para recuperar el camino que se perdió años atrás...

Y hay que ver lo bien que se me da mentir a veces... por que a hija de puta no me gana nadie. Por que lo importante es aparentar. ¿verdad? 

Si al final... no importa nada. Moriré. Tarde o temprano. Como la perdedora que fui siempre. Como ese aborto que imaginó. ¿A quien le importa la vida de alguien que no existe?... ¿A quien le importo yo, y no mi coño?...

¿Cuando encontraré a alguien capaz de hacerme sentir indefensa? ¿Cuando encontraré a ese alguien que me dé una patada en el pecho y me destroce? ¿Cuando habrá alguien que me parta la boca? ¿Cuando dejaré de ser una piedra?

A nadie le gustan las piedras.

Yo soy una piedra.

Soy incluso peor que una piedra. Soy incluso mas mortal.

Mas dura.

Mas fría.



Confusión, límite, barrera, ambivalencia, extremos, duda, nerviosismo, impulsos, bordes, precipicio, locura, psicosis, trastorno, incapacidad.

Inspiración ven a mi, por que te necesito mas que nunca para sacar todo lo negro de mi, para ponerlo fuera y teñirme la cara de guerra. Para callar estas putas voces que no salen de mi cabeza...

¿No soy una extraña para los demás? Por que ojalá lo fuera. Para mi, todos ellos son extraños. No pasáis de eso. Nadie.

Pero parece que eso para mi no importa, por que os sigo escuchando a cada puto minuto que pasa de mi estúpida vida... puesto que no soy mas que alguien que no existe.

¿O acaso puedes demostrarlo?

No, no puedes. 

Y no os preocupéis por mi, estoy sola. Es a lo que me he acostumbrado, sólo estoy bien cuando me siento mal. ¿Que contradictorio verdad? Sólo acabas de conocerme.

Estaré bien cuando esté perdida, y triste, y con ganas de llorar, por que me sentiré viva, por que descubriré que tengo sentimientos, por qué tendré contacto con Noelia... 

Todo lo que quiero hacer, es empezar de cero... no se donde ni por qué ni con quién... pero eso es imposible. El pasado no se va, y el futuro nunca llega... Nuestra sombra está pegada a nosotros y jamás se despega. Lo que una vez hagas, para siempre se queda.

Ojalá esto durara para siempre... esta tarde, este instante... ojalá ella no llegue... no quiero que me vea con esta cara... no quiero que lea dentro de mi. Ella no. 


domingo, 2 de febrero de 2014

Y allí estaban, acababan de entrar en el restaurante donde por fin harían las paces, o al menos querían intentarlo. Las cosas no habían ido muy bien entre ellos los últimos meses, y parecía que esa noche intentaban darse una tregua. 

Escogieron una mesa al fondo, escondida para el resto del mundo, íntima, muy íntima, alumbrada por la luz de las velas y decorada con el mayor de los mimos. Él la ayudo a acomodarse mientras ella sonreía. Mientras tanto el camarero, amigo del chico, fue tomando nota de las bebidas mientras que con poco disimulo guiñaba un ojo.

La velada daba la sensación de ser perfecta, se respiraba tranquilidad entre ambos y ella, no acostumbrada, creyó estar soñando. De repente, el camarero agitado pide ayuda de aquel que acompañaba a nuestra dama que sale despedido hacia la cocina. 

Pasaron los minutos, y el no volvía. Pasaron las horas, y él no volvía. Pasó por su mente, pero no aparecía. 

Y allí estaba él, de la mano de una desconocida rubia conduciendo hasta un apartamento a pocas manzanas del restaurante. Entrando en calor poco a poco. Olvidándose de ella completamente. Demostrando que realmente, nunca le importó.

Se quitó la ropa, y tumbo a la desconocida en la cama, ella sin un atisbo de vergüenza o miedo comenzó a desnudarse y a besarle, a revolcarse y a reírse...

Y allí estaba ella, esperando en aquel lugar idílico, con el vestido envuelto en lágrimas, sabiendo que él no volvería a buscarla, por que no le importaba. Sabiendo que estaba en aquellas sábanas, riéndose de ella, y disfrutando de su dolor. 

Se levantó de aquella silla, mirando de reojo al camarero que la miraba burlándose de ella. Se secó las lágrimas y se dijo a sí misma: nunca mas.

Aquella noche el último trozo de su corazón cayó, no quedaba mas que romper, no había nada mas, sólo dolor.



sábado, 1 de febrero de 2014

Siento un dolor en el pecho que no me deja en paz, hace un rato que intento relajarme, pero no puedo, no lo consigo, solo me pongo aún mas nerviosa, mas rabiosa, mas triste.... Hoy es un día de mierda, me duele el estómago, no soy capaz de controlarme, y no soy capaz de tener la mente clara y calmada. Solo tengo ganas de llorar, de gritar y de cosas que, sinceramente, no queréis saber. Cada día me encuentro peor, cada día caigo mas y mas y me alejo de lo que solía ser, a menos que siga igual, sólo que ahora sea consciente de cómo estoy... más perdida, mas cansada, mas harta, mas límite. A cada día que pasa encuentro menos consuelo, no sé con quien hablar, no se en quien confiar, no sé con quien compartir el peso de mis errores, no sé quien podría merecer que yo le amargara la vida con mis cosas... Ya no puedo más, la bola se está haciendo demasiado grande, ha llegado demasiado lejos, no puedo seguir así tengo que deshacerme de ella como sea... es una maldita adicción autodestructiva que no me lleva a ninguna parte, y que solo consigue hacerme daño...