Buenos días, es más tarde de lo que esperaba, de lo que me gustaría, pero aún puedo decir buenos días si consideramos la expresión como un gesto de educación hacia el resto de personas. Si por mi fuese, y a mi misma fuesen dirigidas mis palabras, serían algo más parecido a "Ya te has levantado, puta mierda, no te queda otra, pero al menos el día está bonito."
Siendo sincera, creo que no me he asomado siquiera a la ventana para ver que tal hace, pero en mi mente hoy es un día gris y nublado. Hay nubes enormes encapotando el cielo, a punto de soltar diminutas gotas a la tierra. Hace fresco, corre un poco de brisa, los árboles están mudando sus hojas y el suelo está lleno de ellas. Es el típico día de otoño de las películas en el que la gente pasea con abrigos y bufandas. Es uno de esos días perfectos para ponerse de setas. Vuelvo a repetir: en mi mente, no sé que está pasando fuera.
Hoy es 7 de Septiembre, 2015. No voy a acostumbrarme nunca. El paso del tiempo y yo no nos llevamos bien. No sé cuanto hace que no escribo, y lo odio, me odio por ello. Lo hecho de menos, necesito ese lugar, necesito que me nutra, necesito esas paredes blancas, el humo, la música, el sol entrando por la ventana, necesito las lágrimas, el dolor y la rabia, Necesito sentirme viva.
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