Otro de esos textos que no dicen nada. Otro de esos días en los que tu no estás. Un nuevo sol que se esfuma sin que nadie lo pueda agarrar.
Ya empiezan esos días de tranquilizadora soledad, en los que el sol calienta las tardes y la noche, semifría, te abraza sincera y con suavidad. Ya empiezan esos días en los que me encantaría poder estar al menos diez minutos sola, con los ojos cerrados, escuchándome hablar.
Te quiero. Te echo de menos. Te siento, libertad.
Odio que pase el tiempo, que se vaya para no volver, que no lo pueda parar. Es ahora cuando lo pienso... ¡Vuelve, no me dejes atrás! Debo dejar de pensar, no quiero que se haga realidad...
Tantos recuerdos, y no los puedo controlar. Te sonará absurdo, pero lo siento, de verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario