Imaginaos una habitación blanca, al otro lado un mundo psicodélico. Están separados por una puerta.
Si consideramos que la habitación blanca es el lugar donde siempre has estado, no conoces nada más, y que es un lugar cerrado, la puerta debe abrir ¿hacia dentro o hacia fuera?
Si la habitación blanca fuese la realidad, y el mundo psicodélico la fantasía, la puerta debería abrir hacia dentro de la habitación, permitiéndote salir fuera de ella y alcanzar otros niveles de consciencia, si nos hallásemos por ejemplo, distinguiendo entre realidad vivida y sueños. Por el contrario, si el mundo psicodélico fuese el real, y viviste en la mentira todo este tiempo, la puerta abrirá hacia fuera de la habitación, dándote paso a entrar en el mundo real y salir de la mentira que has estado creyendo,
Si nos situásemos desde la posición contraria, es decir, que estuviésemos en el mundo psicodélico, nos hallaríamos ante el mismo dilema. ¿Hacia donde abrirá la puerta? ¿Se abrirá? ¿Qué encontraré al otro lado? La única respuesta proviene de la decisión de abrir la puerta.
Si la puerta no se abre, es posible que no exista un mundo alternativo al que conoces, o que simplemente no se te está permitida la entrada. ¿Qué pensarías? ¿Por qué se te negaría el paso?
Si la puerta se abriese aproximándose hacia a ti, descubrirías que has estado viviendo en el mundo real, y tienes un mundo nuevo que descubrir, que será más que el propio mundo real, pero que no deja de ser fantasía.
Si la puerta se abriese alejándose de ti, descubrirías que has estado vagando sin saberlo por el mundo fantástico e imaginario, y que puedes volver al mundo real.
¿En qué parte de todas ellas te gustaría estar? ¿Preferirías que la puerta se abriese hacia dentro o hacia fuera?
Cabe la posibilidad de que existan miles de puertas más y que aún no las hayas descubierto. Si cada una de ellas diese a mundos distintos, ¿podríamos considerar realmente uno como el real? Si tuvieses que caminar 4 años por alguna de las salas que conoces, para poder encontrar otra puerta, ¿lo harías? ¿Hacia dónde abriría entonces esa puerta? ¿Carecería de sentido el modo en que una puerta se abre si todos los mundos fuesen fantasiosos?
Llegados a este punto imagina que te encontrases en una sala con numerosas puertas. ¿Las abrirías todas?¿Que ocurriría si no todas abriesen para el mismo lado?
Imagina que fuese posible. Teniendo en cuenta que las puertas, son huecos, que te permiten pasar de un espacio a otro. ¿Sería posible también pasar de un espacio en un tiempo, a otro espacio en un tiempo distinto? ¿Y al mismo espacio en tiempo distinto? Si nos parasemos a pensar, y esto fuese asi. ¿Qué sentido tendría el tiempo? Podría ser solo una gran bola de algo, que se repite constantemente, sin orden. No seríamos nada y lo seríamos todo a la vez, en todas partes.
Supón que eso es exactamente lo que ocurre ahora mismo en el universo. ¿será que aún nos quedan muchos años que caminar para encontrar esas puertas? ¿Qué sentido tiene preocuparnos por nuestra existencia?
domingo, 21 de junio de 2015
martes, 16 de junio de 2015
Tan bonito.
Tan bonito que asusta. Algo que me encanta. Negro al fondo. Negro atrás. Solo ver hasta donde la vista alcanza. Solo ver hasta el futuro que tu mente sea capaz de imaginar. Un cielo oscuro. Un par de farolas encendidas en la calle. Dos caminantes. Dos amigos. Dos compañeros. Dos amantes. Dos personas. Un camino deshecho. Unas zapatillas desgatadas. Una única cabeza pensante. Una única meta, llegar hasta el final. Un universo bajo sus pies. Algo que encontrar. El lugar idóneo donde refugiarse. Pequeño. Acogedor. Oscuro. Cálido. Tranquilo. Con una ventana al mar. Los ojos rojos, o verdes, que mas da. Juntos.
Que bonito. Tan bonito que asusta. Que pena que solo esté en mi imaginación.
Que bonito. Tan bonito que asusta. Que pena que solo esté en mi imaginación.
jueves, 4 de junio de 2015
Jueves 4 de Junio de 2015. 0:28 de la noche.
Matándome en mi cuarto.
Tengo ganas de vomitar. Me duele la cabeza. ¿Cómo he llegado hasta aquí? Pensé que lo mejor era seguir bebiendo cerveza y fumarme un cigarro. ¿Sabía que acabaría mal? Por supuesto. ¿Seguí adelante igualmente? Si.
¿Beber mas? No lo sé. No quiero potar encima del escritorio.
¿Por qué de lo malo salen letras y no de lo bueno? Me encantaría saberlo. Noto como el mundo da vueltas, gira y gira, a una velocidad vertiginosa. Quiero parar. Bajadme, esta atracción no me gusta.
Me voy a dormir. Lo siento. Te quiero, pero no puedo. Otro trago mas, bajando por mi garganta. Help.
Puta niñata. ¿sabes acaso hacer algo más quejarte?
Nunca nada es suficiente. Todo a medio hacer.
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