jueves, 31 de octubre de 2013

Alice.

Tal vez nada de esto exista. Tal vez todo sea mas complicado de lo que creemos. ¿No creéis que el nacimiento es muy extraño? Vamos a mirarlo de esta forma... nos encontramos en un sitio oscuro, estrecho, asfixiante. Estamos en un agujero y no sabemos que hay en el exterior. Pensad que estamos en nuestro propio mundo, en nuestra propia burbuja. De repente, un día. Ese lugar extraño sufre un cambio. Y notamos una luz. El mundo exterior quiere vernos. Somos como Alicia, y nos lanzamos directos en busca de un conejo. Tenemos curiosidad, queremos saber. Y aparecemos, como ella, en un lugar fantástico, o al menos eso queremos creer. Pero, hay que darse cuenta de que ese mundo realmente no existe. Conejos que llegan tarde a los sitios, sombrereros que no hacen mas que servir café, Orugas que fuman y gatos que aparecen y desaparecen como una sombra. Todo es producto de la mente de Alicia. Todos y cada uno tienen un significado para ella, pero se encuentran dentro de su cabeza. Su ego, su subconsciente, su duda, su valentía... Es solo un mundo que Alicia a creado en un profundo sueño. No existe más allá de su mente. Tal vez, a nuestro alrededor, ocurra igual que en el cuento infantil. Tal vez la realidad sea simplemente nuestro propio país de las maravillas. Aquel que recorremos con miedo y curiosidad. En el que nos encontramos con las mas horribles dificultades, pero que al fin y al cabo nos ayuda a forjarnos y ser mejores. A conocernos mejor para irnos de nuevo a otro lugar. Un lugar en el que apareceremos con las ideas claras. Tal vez la realidad que vivimos sea solo un producto de nuestra imaginación, algo que estamos creando mientras tenemos un profundo sueño. Puede que seamos simples representaciones de lo que somos en realidad y que estemos viviendo en nuestra propia mente. 


Puede que solo seamos Alicia.




Australia.

No me creo que tenga 19 años. Pienso que la edad sólo es un número. Hoy, soy una chica de quince años. Aunque no creo que haya dejado de serlo nunca, mi vida sigue allí estancada. ¿Recordáis cómo erais entonces? A ratos, yo lo recuerdo. Sueños imposibles, amores lejanos, problemas tontos, canciones de adolescente... cómo explicarlo... Tal vez como una maraña de sensaciones, un flujo de emociones incesante, una montaña rusa, ídolos increíbles. Ilusión.


Cuando tienes quince años, todo es posible, es la edad mas dura, tienes que decidir demasiadas cosas y todas ellas tendrán una repercusión en tu vida que ni siquiera imaginas en ese momento. Te juegas la gran parte de tu futuro cuando tienes quince años. Cuando tu mayor preocupación debería ser que ropa ponerte para impresionar a la persona que te gusta. Con quince años, haces las mayores gilipolleces que puedas imaginar. Y no te das ni cuenta. Los quince son aquellos años que tienes que aprovechar sí o sí. Pero no en juergas, tienen que ser de provecho. Debes encontrar a esa persona, tienes que mirar un poco por tu futuro y, sobretodo, tienes que proteger tu corazón. Sí, mantén tu corazón lo más lejos que puedas de esas personas que sólo quieren hundirte, de esas personas que sólo quieren verte sufrir. De esas personas, que parece que siguen intentándolo después de tantos años.

Sabes... ojalá tuviese quince años de verdad. Ojalá hubiera luchado por mis sueños. Ojalá hubiese hecho todo lo que acabo de escribir. Hoy sólo sé recordar...supongo que será el precio a pagar por el tiempo que he vivido sin pensar. Supongo, que la chica que me miraba, ha tomado posesión de mi otra vez. Tal vez, quiera volver a jugar conmigo. Creo que le divierto demasiado. No tiene otra cosa que hacer.


Me apetece cerrar los ojos, y dejarme llevar. Me acordaría de tantas cosas... se derramarían tantas lágrimas...Pero no puedo. Sería dejar que mis emociones hicieran conmigo lo que quisiera, y tengo que tenerlas bajo llave cuanto pueda. No puedo dejar que me controlen. Imaginaos. Podría ser toda una catástrofe. Aunque también podría navegar a sitios increíbles. Podría ser una estudiante de esas que llevan minifalda y que va a un colegio en el que existen taquillas. Podría protagonizar mi propio musical, o podría ser una gran bajista en el grupo que he formado en el garaje de mi vecino. Pensándolo mejor, podría ser una de esas chicas problemáticas que se escapan de madrugada para irse de fiesta con sus amigas mayores. Una de esas que tiene un novio macarra que las lleva en su moto a todas partes, que las hace disfrutar y que a la vez las lleva por el mal camino. Tal vez podría ser la estudiante modelo de la clase. Con aparatos y pelo rizado. Y muchas pecas. Pecas por todas partes. ¿Y que tal si fuera la chica gordita a la que nadie se acerca?Sí, esa amiga simpática a la que todos quieren, pero que nadie se follaría. Esa que está ahí siempre apoyándote, sin pedirte nada. Esa chica que llora todas las noches en su cuarto por que el chico que le gusta está saliendo con la mas puta de la clase por que le ha crecido pecho antes que a nadie. 



Pues que queréis que os diga... yo me quedo con ser la rara. Esa que se esconde por las esquinas detrás de un pelo negro espectacular. Esa que escucha música que nadie conoce. Esa que llora por las noches, por un amor que no puede conseguir. Esa que se levanta por las mañanas pensando: hoy empiezo la dieta. Esa misma chica que sólo tiene una amiga, pero que es la mejor amiga del mundo. Esa chica que sueña con ser millones de chicas, pero que en el fondo no quiere abandonar a la persona extraña que es. Esa chica trastornada y loca que sólo quiere ser feliz. Esa chica loca que es incapaz de madurar. Esa chica complicada.

Bebo agua. Respiro hondo. Son las 23:48. 30 de Octubre de 2013. Desgraciadamente, tengo 19 años.




miércoles, 30 de octubre de 2013

Je te déteste

Hace calor en mi cuarto, el ambiente se siente cargado. El escritorio está hecho un desastre. Como siempre. Como yo. Necesito sentirme única, y que la gente me lo reafirme. Me encuentro sola, triste y desilusionada. No quiero verte. Me gusta estar sola. No te necesito... Miento. Te necesito. Necesito a alguien que me haga sentirme viva. Necesito que la vida no pase por delante de mis ojos. Necesito mi propia realidad.

Quiero dejar atrás esta melancolía, quiero que esto acabe. No puedo estar triste todos los días, no puedo pagarlo con un buen rato entre sábanas descolocadas. Tengo que quitarme estas tonterías de la cabeza. Parece que sólo quisiera llamar la atención, pero... ¿Para qué? Si siempre he decidido pasar desapercibido. No sé que busco con esto. Estoy perdida. ¿Sabes? Mi mente ahora mismo está bailando en Italia, con una sonrisa de oreja a oreja. Pero mi cuerpo no, mi cuerpo tiene que estar aquí. ¿No lo odiáis?


Los días pasan lento, la vida pasa rápida. Quiero dormir y llorar, llorar y dormir. Quier un sofá. Uno nuevo, uno verde. Quiero que sea distinto. Esto es una estupidez. Quiero volar a Francia. ¿Creéis que allí se estará bien? En una terracita, cerca de la Torre Eiffel. En ocasiones me gustaría ser la protagonista de una película francesa. Sí, de esas en las que no pasa nada. Es tan hermoso... A veces me gustaría que en mi vida no pasara nada. Otras en cambio, necesito movimiento, a todas horas. Francia... iré a verte, te visitaré, lo prometo. 

La desgana me puede, el cuerpo me pesa, los ojos se cierran, mi mente me abandona. Y la muy hija de puta lo hace a menudo. Me hace creer que revivo momentos. Me obliga a cambiar. " Si esto me ocurriese todos los días, me vería condenada a cambiar mi vida a cada instante " Imaginaos, una vida nueva cada día, un sitio distinto, un sol diferente, un mundo nuevo por descubrir siempre. Una vida llena de cambios sería genial. Seria maravilloso. Un desayuno distinto cada vez: hoy mantequilla, mañana un croissant...leche, café, chocolate, zumo... vestido, falda pantalón... cama, sofá, furgoneta... piso, casa, ático, adosado, caravana... lago, bosque, ciudad, campo, acantilado, playa.... Estaría bien ser condenada de esa manera.


Estoy nerviosa, la pierna no para de temblar, no soy capaz de nada. La música sigue sonando y soy incapaz de divagar. Sólo siento presión, dolor en la cabeza. Ira. Furia. Odio. Asco... Hay una chica que me mira. Puedo sentirla, está justo detrás mía. Me mira con pena y piensa: ¿Qué has hecho con tu vida, muchacha? ¿Dónde la dejaste? Yo la encontré, estaba tirada en la cuneta, se retorcía de dolor y pedida ayuda. Vestía una túnica blanca manchada de sangre. En sus ojos azules podía verse arrepentimiento y dolor. El dolor causado por sentirse destrozada. Fue la mirada mas dolorosa que he visto en mi vida.


Qué sabrá ella, si sólo es una sombra que me persigue a todas partes, diciéndome lo mal que lo hago todo. Ella si que no tiene vida y no para de meterse en la de los demás. ¿No tienes nada que hacer?¿Sólo mirar mis defectos? Púdrete. Por muy parte mía que seas, te odio. Eres esa, justo esa parte que odio y que no dejas que salgan a relucir las demás. Eres sólo una sombra de lo que fui  Eres solo una mancha negra, pero capaz de joderme y destrozarme. 





Eres tú la que me destruye.




Un piano.

Se oye un piano de fondo. La ventana está cerrada, pero se sienten los coches al pasar. El tiempo se siente frío. La noche pinta solitaria y melancólica. Las sábanas serán mas ásperas que de costumbre. Mis ojos tardarán en cerrarse. El cuarto está revuelto, y no precisamente de placer. Mis manos... mis manos están conmigo, no me han abandonado. ¿Por qué lo habrán hecho esta tarde? Las he echado tanto de menos... pero sólo ha sido un segundo, aunque intentasen llevarse a los brazos con ellas. ¿Dónde querrían ir? ¿Estarían deseando tocarte? Tengo miedo. Miedo de que algún día realmente me abandonen y decidan que quieren estar junto a ti. ¿Por qué te fuiste tan lejos? ¿Por qué no dejo de pensarte estos días? No hago mas que torturarme...

Esta noche, tiene BSO y son tus recuerdos. Puede que haya días que no quiera ni pensarte, pero estos días... estos días no hago mas que ver tu cara en todas partes. A esto me refiero... extremos. ¿Por qué tan desesperados? ¿No puedo simplemente olvidarte?¿No puedo tenerte presente a todas horas? No... sólo puedo dejarlo venir. Sólo puedo esperar a que tu aroma me inunde para después volver a dejarme sola. Créeme si te digo que así está bien. No puedo vivir en un sueño, debo bajar de las nubes. No puedo alzarte a lo mas alto siempre. Aunque seas el único sobre el que nunca he cambiado de opinión...¿Sabes? Me gustaría dormir entre tu pelo. Sí. Suena raro... pero ojalá fuese tan pequeña que pudiera dormir arropada por tu él, recostada cerca de tu oreja, respirando fuerte contra tu cuello. Lejos de todos los males y tormentas. Allí estaría segura.


Hoy, ella, esta noche, me mirará y se reirá. Estará gritándome: ¡Maldita ilusa! Pero yo no la escucharé. Hace demasiado tiempo que no lo hago. Estaré disfrutando el silencio. Ese silencio pesado y neurótico que nos acompaña en las noches. Ese silencio que te hace pensar, y pensar. Que hace que no concilies el sueño. ¿No lo notáis? Es el silencio el que nos hace divagar. El que deja a la mente libre. El que la empuja a crear. Imaginaos un mundo sin ruido. Yo no soy capaz de concebirlo. Me volvería loca. Más aún de lo que ya estoy.


Cuando la noche cae. Yo caigo con ella y me hago presa de sus deseos. Puedo vivir las más fantásticas aventuras o puedo ser esclava de las mas horribles ilusiones. ¿Alguna vez has tenido parálisis del sueño? Es algo espeluznante... Creo que por más que me guste la noche, ambas no somos compatibles. Tal vez no quiera ser mi amiga. Y yo que sólo busco su compañía... Sólo quiero que me abrace cuando alguien me falta, cuando ni yo misma quiero estar conmigo, cuando la soledad me consume hasta el punto de no sentirme nadie. Noche, tú a mi me gustas. Quédate conmigo, no me abandones a mi suerte.



Éste es un mundo loco... donde las locas le hablan a la noche. Un mundo en el que ni tú ni yo podemos estar juntos hoy. Ojalá, y es mi deseo, que existan otros universos, y que en uno de ellos, estés a mi lado. Sin complejos, sin tapujos, sin vergüenza, sin odio, sin rencor, sin culpabilidad. Solos tu y yo. Con tu guitarra. Con una canción a las estrellas, con un sueño, con una sola mente. 

Me encantaría no desvariar tanto, pero me es imposible. No puedo resistirme al placer de escribir sin pensar. De acabar un párrafo y no saber que pone. De leerlo y sorprenderme cada día mas.



Buenas noches mundo.




martes, 29 de octubre de 2013

Música y vida.

Adoro el sonido de la armónica. Creo que es capaz de reflejar la soledad de una persona y a la vez las ganas de compañía. Para mí es un instrumento de alguien solitario que busca consuelo, que necesita comprensión. Que busca un apoyo. ¿No creéis que es un gran instrumento? Tal vez sea que tengo muy buenos recuerdos de ella. Tuve a alguien que era todo un maestro. Me encantaba oírle.

 Y vosotros pensaréis... ¿Y a mí que? De acuerdo, no os interesa para nada si a mi me gustan las armónicas o no, pero estoy segura de que todos tenéis algo. Algo que os transporta a cualquier otro lugar lejano, muy lejano en el espacio y en el tiempo. ¿Acaso me equivoco? Para mí la armónica es ese "algo", esa cosa fantástica, que me hace perderme en otros mundos, en otros lugares, en otros momentos... Cuando vago por aquellos mundos, desconecto totalmente. ¿A quien le interesa esta realidad cuando puedes crear la tuya propia? Si algo me ha enseñado esta vida, y las drogas, es que el mundo no es mas que un producto de tu imaginación.. Todo puede cambiar, puedes forjar tu propio mundo. Puedes tener tu propia burbuja. Es algo complicado, ya lo sé, pero a la vez es hermoso. Imagínate en una feria en un puerto, una noria gigante, puestos de comida por todas partes, un recinto para que los niños jueguen, globos, fiesta, bailes, canciones, saltos, alegría, olor a pizza italiana... ¿Maravilloso, verdad? Lucha por ello.

También cabe la posibilidad de que esté loca, no creáis que no lo pienso. Puede que sólo sea alguien que se deja llevar por las emociones del momento, y que esté escribiendo todo este rollo sólo por que estaba sonando una canción con una armónica preciosa.... Pero, ¿ No se trata de eso? ¿De dejarse llevar? ¿De sentir y no pensar? ¿Acaso la vida no es mas que todo lo que sentimos? Me gustaría que me dijeran si me equivoco... 



Manzanas.

¿Por qué tendré que ser así? Soy un jodido desastre. Necesito encontrarlos. Necesito saber donde están. ¿Dónde los habré metido? Está bien que no quisiera verlos en un tiempo pero.. ¡no era para tanto! Eres idiota, de verdad... Ahora tendrás que pasarte toda una tarde revolviendo todo, como siempre. ¿Acaso no tienes vista de futuro? ¡Joder! Estas condenada...


Como dos manzanas unidas
La mayoría del tiempo me lo paso hablando sola. Es curioso cómo puedes mantener una conversación contigo misma desde varios puntos de vista distintos. Generalmente opuestos. Es como... si tu mente se dividiese en dos, y las partes no fuesen capaces de llegar a un acuerdo, pero viven condenadas a estar juntas. Imagina, una de esas discusiones con tu madre en las que ninguno de los dos quiere ceder. Tu quieres volver a casa a las 2, pero ella insiste en que tienes que estar allí a las 12 y media como mucho. Al final tu madre acabará ganando y tú te quedarás con el enfado. Yo, constantemente me debato sobre qué tengo que hacer o cómo tengo que hacerlo. Siempre soy capaz de ver todas las opciones y soy incapaz de decidir una. Soy madre e hijo a la vez. Tengo ambos puntos de vista. Puedo tomar una decisión, pero nunca será la que quiera completamente. El hijo o la madre siempre estará presente recordándome lo que he hecho e intentando convencerme de que aún puedo decidirme por otra opción. Soy muy indecisa. 

Puede parecer que todo el mundo duda alguna vez y que puede estar confuso, está claro, no debería sentirme especial por estar confusa, pero lo mio es distinto. Es una sensación de angustia y tensión constante. Hacer algo o no hacerlo. Querer hacerlo y no querer. Hacerlo y odiarlo. No hacerlo y odiarlo también. Todo se resume a eso. ODIO. Es la palabra que mas repito últimamente, he entrado en una de esas fases en las que todo me parece una mierda. Los odio a todos. Me dio un bajón hace un tiempo y aún no me he recuperado. Creo que mis cambios de humor son demasiado drásticos. Por que me hayan hundido... ¿Ya tengo que dejarlo todo? ¿Tengo que odiar lo que mas amo? ¿Cómo puede ocurrir eso? ¡Y en cuestión de segundos! Por esta razón no me abro a las personas... No me comprenderían.


¿Qué pensaría la gente si le dijese que hoy me cae estupendamente, pero que dentro de tres segundos la voy a odiar por que me he pintado las uñas y se me ha caído el bote de pintura en el escritorio? No tendría ningún puto sentido. Mi relación con los demás, parece pender siempre de un hilo. Un hilo que me esfuerzo por no romper, aunque lo esté deseando, por que sé que a la mañana siguiente, ya no desearé cortarlo. Bueno, también puede ocurrir que muera de ganas por retomar algún hilo, pero que no lo haga por miedo. ¿Miedo? Miedo de qué... ¿De que no quiera? ¿Pero es que no veo que eso ya está pasando? Quizá sea miedo a que diga que si. Quién sabe...


¿Os dais cuenta? Jodidamente loca.



Una mente descarrilada.

Apenas recuerdo cómo era antaño. Solían decir que era alguien alegre y divertida; soñadora, ilusa e inocente. Ya nada queda. No recuerdo exactamente cómo ocurrió, pero no consigo ver ni un reflejo de aquello en el espejo. Ni siquiera soy capaz de mantenerme la mirada a mi misma. Quizá mi cara de emoción al ver una galleta sea lo único que quede de aquello que fui.

Soy una persona que vaga perdida en el mundo, que sólo busca encontrarse, encontrar a la niña perdida que murió en su interior. Puedo parecer una loca, una paranoica, una histérica... Lo soy. Puedo odiarte o amarte en segundos, derretirte o helarte con la mirada en instantes. Soy capaz de cualquier cosa, pero no puedo controlarlo. Mi mente va y viene a su antojo, juega conmigo como si de una marioneta me tratase. No sé que quiere de mí, quizá castigarme. Me siento demasiado confusa. 

Tengo miedo, realmente tengo miedo. Miedo de mi. Miedo de mi reflejo en el espejo. Miedo de mis miedos. Miedo del mundo. Miedo de todos. Miedo de ti.


A muchos les puedo parecer interesante, una chica atractiva, no físicamente, claro, pero sí personalmente. Puedo parecer alguien digno de conocer, pero todos se equivocan, sólo soy una chica muerta del miedo, que se refugia en ellos y que se llena de inseguridades. Cuando alguien empieza a conocerme, yo creo que se asusta. Dice algo como... ¿Y esta de qué va? Eso mismo me gustaría saber a mi. 


El motivo de este espacio, viene al caso de que, puede estar bien darme a conocer un poco mas. A medida que escribo esto, la idea me parece cada vez más estúpida. Tal vez esto sea una locura. Tal vez la vida sólo sea una gran locura. Al fin y al cabo, como buena locura, la vida se basa en la improvisación.


Cómo podéis comprobar, soy incapaz de mantener una conversación. A lo largo de todo el párrafo, las ideas han ido saltando, de un lado a otro. Así soy yo. Así funciono. Creo que mi mente vuela demasiado. Aunque eso también puede ser un punto a mi favor. Gracias a ella, soy capaz de imaginar cosas increíbles, soy capaz de soñar, soy capaz de hacer cosas que no todos pueden. Soy capaz de dibujar, me encanta. Bueno, eso de que me encanta, realmente es relativo, como todo. A veces me encanta, a veces lo odio. Gracias al dibujo, he sido capaz de desahogarme en muchas ocasiones y de expresar lo que siento, el dibujo es capaz de estabilizarme.

Últimamente, la escritura también me ha sido de gran ayuda, es por eso que me decidí a escribir todo esto. Incluso me planteo escribir una historia. Sería una buena forma de poner a prueba mi imaginación.


Esto debía de haber sido una corta y pequeña introducción, pero como siempre, acabé alargándolo demasiado. En éste, mi pequeño rincón, podréis encontrar, desde mis pequeñas ilustraciones y relatos, hasta alguno de mis íntimos pensamientos. Éste será uno de mis pequeños lugares.