El sentir unas manos deslizándose por mi espalda para ir a parar mas abajo, unos ojos mirándote traviesos, sentir que te leen por dentro y no puedes hacer nada, aunque realmente nunca sepamos qué esta pensando la otra persona. El juego. Por que en realidad no es mas que eso, un simple juego en el que dos personas pasan un buen rato, que no es eterno. Nunca. Por mas que así se sienta.
Tal vez sólo necesito de vez en cuando dejar el mundo pasar, mandarlo todo muy lejos y pensar: ¿A quién le importa que no sepamos bailar? Que más da... si al final todo se va a acabar. En realidad, ¿para qué sirve empezar? ¿Será por eso que ya no me quiero atar? Sólo quiero llegar al final, de esta improvisada historia que es mi vida, sin más, dejando a medias historias que contar, dejar a la mente imaginar.
Por que si me paro a pensar, puede que sólo me pase el tiempo anhelando momentos eternos, que sé que no van a llegar, y si llegan, no durarán.
A veces sólo quiero que me agarren y tiren de mi, que me hagan volar con los pies en la tierra, girar, que me dé un vuelco el corazón y me duela el pecho, de alegría. Correr, saltar, que el sol caliente mis mejillas y el viento me revolotee el pelo, que me agarren la mano y me digan: Noelia, el mundo es tuyo, ve a descubrirlo, allí lo tienes, es para ti y estaré contigo para explorarlo al detalle, no te soltaré y te sostendré cuando vayas a caer. Sólo quiero que me ilusionen, eternamente a instantes... Y sé que tal vez no lo comprendáis pero, esa sensación es... genial. Momentos eternos, ilusiones infinitas en instantes efímeros. A cada instante...
Puede que mi problema sea, que cambio a cada instante y no siempre es fácil complacerme, y me siento culpable por ello. Puede que simplemente sea demasiado exigente con los demás, y conmigo misma. Puede que solo sea igual de contradictoria que de mona y enana. Puede que, ni siquiera sepa lo que quiero. Hay quien me ofrece esa oportunidad y no soy capaz de aceptarla, pero...¿por qué?. Joder, quiero gritar.
Quiero de una vez saber que es lo que necesito... o a quién. Quiero saber que habría pasado de haberte amado con gestos y no con palabras. Con la piel y no con el alma. Con mis manos, y no con mi pensamiento. ¿Acaso todo habría acabado igual? ¿Me habría consumido igualmente por la monotonía, la rutina y el aburrimiento? ¿Me habría sentido igual que lo hago siempre? Cansada de las mismas personas, de las mismas promesas, de los mismos gestos, de las mismas situaciones... Pero realmente, y aunque quiera engañarme, aunque provengan de otra persona sin descubrir, seguirán siendo las mismas promesas, los mismos gestos, las mismas situaciones, solo que con alguien que nos genera curiosidad. ¿Qué es lo que cambia entonces?
Y empiezo a liarme, y a desvariar por que de mi mente nunca sacaré nada en claro, salvo que estoy loca, y que no se como remediarlo. Que hay momentos en los que decido desconectar, y cuando vuelvo a la realidad me encuentro en medio de una maraña de pensamientos de dos pares de narices, que no se por donde empezar a desliar, tal vez por que el verdadero nudo está mas adentro. Que necesito cambiar, pero el cambio me aterroriza. Que necesito moverme, pero me sabe mal dejar cosas atrás. Que no se si atarme o volar. Que no se si te quiero a ti, o sólo quiero la situación.Nunca quise sentir, nunca quise que supieras que lo sentía. Nunca quise que sintieras, nunca quise saber que lo sentías. Soy débil, y no quiero que se note. No quiero que me usen, no quiero que se aprovechen. Prefiero dejarme, prefiero hacerme creer que la que jode soy yo, y que no estoy jodida...