Nunca escribí para nadie, siempre escribí para mi, pero dejé de hacerlo cuando empecé a escribir para ti. Ahí me perdí, y no supe cómo continuar comunicándome conmigo misma, perdí de vista el norte y me quedé sin rumbo, estancada en una encrucijada sin salida.
Decidí no avanzar.
Hasta hoy, el dia en que decidí que era hora de tomar un camino, aunque fuese el erróneo, aunque acabase en un bosque de horrores del que nunca pudiese escapar.
Solo hay nostalgia ahora mismo dentro de mi. Tan solo intento entenderme a mi misma del pasado, y ponerme en su lugar, y tambien en la del futuro, en la que llorará, reirá y sufrirá al leer esto.
Quizá debería inventar un nuevo alfabeto.... Miedo y anticipación. Anticipación y miedo.
