No recuerdo cuándo fue la última vez que llore, no recuerdo que ocurrió ni por qué lo hice. No logro recordar. No sé cuando tomé la decisión, pero me obligo a mi misma a no llorar. ¿Algo así como que nadie merece mis lágrimas? No lo sé pero desde entonces, no siento nada.
Ojalá fuese fuerte, ojalá pudiera con todo y pudiese velar por la seguridad de los demás como solía hacer antes. Ojalá siguiera demostrando que la vida de los demás será siempre mas importante que la mía. ¿Será que la vida carece ya de demasiado significado? ¿Será que ni siquiera tengo sueños y que eso me haga desistir? Me siento realmente sola. Un vacío que nada ni nadie podrá llenar. ¿Hasta qué punto está bien traicionar a los que quieres para velar por el bienestar común?
¿Cómo sabes cual es la decisión correcta?...
A veces me pregunto qué papel juego en la vida de los demás, y otras, muy pocas, qué papel desempeñan ellos en mi vida. ¿Acaso debo usarlos o protegerlos? ¿Usar a unos para proteger a otros? ¿Eso es egoísta? ¿Protegerlos sólo para protegerte a ti misma? Me gustaría recuperar lazos incondicionales. Me gustaría que mis sentimientos volviesen a ser puros, que se redujesen en número, que todo fuese mas fácil. Me gustaría saber a quien debo jurar fidelidad completa. Me gustaría moverme con un sólo objetivo.
La noche de hoy era extremadamente fría, en mi interior.Me hubiese gustado un momento de soledad, de tranquilidad, de reflexión, de sentirme en el mundo, de ver lo insignificante que soy en realidad, no más que alguien de pie en mitad de la calle oscura, sola, al amparo de la luna. Realmente lo tuve, pero no fue suficiente, numerosos pensamientos vinieron a la cabeza, pero tan pronto como lo hicieron se fueron, dejando tan sólo su aroma en mi recuerdo.
¿Por qué he complicado tanto las cosas como para llegar a este punto? ¿En qué punto del camino recto me desvié? ¿Por qué no estaba ahí para salvarme? ¿Por qué no dejo que nadie me salve? Será que...solo él, solo me dejaría salvar por él. Será que aún queda.
Y me vengo abajo, por que me siento identificada y no puedo negarmelo. Por que estoy sola e incomprendida, y por que tampoco espero que lo comprendáis. Por que no acepto vuestra ayuda, por que prefiero volver a caer. Por que espero que mi cuello sufra, y mi corazón lata con mas fuerza cada día, aunque sea sólo para reforzar el caparazón. Por que entregaría mi vida. Y aunque sé, que habrá gente a la dolerá lo que lee, por que comprende hacia donde van dirigidas mis palabras, no puedo mas que ponerlas. No puedo mas que seguir expresando mi deseo interno tontamente, sin ser capaz de hacer algo por el. No sé vivir si no es sufriendo de esa forma. No puedo más que seguir viviendo entre dos opciones.
Siempre dos. Siempre acompañada de ese pequeño dolor en el pecho que intenta pasar desapercibido. Siempre tan llena de vacío.
Sólo ocurre en historias inventadas...
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