Creo que estoy enfadada.
Creo que estoy empezando a enfadarme por no ser suficiente, por fijarme en otras personas, por que te fijes en otras personas, por sentir celos aunque no lo admita, por no ser capaz de querer como es debido y por no dejar que me quieran, por no saber llevar las relaciones, por aceptar que no me acepten y por no intentar que aceptarme sea algo imprescindible.
Estoy empezando a cabrearme con el mundo, conmigo, contigo y con todos los demás . Empiezo a no aguantar las falsedades, la hipocresía y las falsas intenciones, los quiero y no puedo, los puedo y lo hago aunque no quiera.
Pierdo hilo del texto y viajo por mi mente, pero el mensaje es simple: empiezo a despertar, aunque sé que no va a durar mucho, que de un momento a otro caeré de nuevo de rodillas ante ti y empezaré a llorar, porque estaré frustada, porque no sabré seguir, porque no se a donde ir.
Miles de sentimientos, pensamientos y emociones recorren mi cuerpo y mente estos dias, a cada cual mas raro, mas impensable, mas loco, en lo que a mi interior se refiere. Miles de ideas pasan por mi cabeza, destinos, futuros, inciertos. No eres tú, soy yo, y nunca ésta frase tuvo mas razón que ahora. Si digo que estoy loca es porque es cierto, no necesito un papel firmado que lo corrobore, yo misma sé ser autocrita y sé decir cuando algo estoy haciendo bien y cuando estoy haciendo mal. No puedo parar.
Tirada en la cama pienso, reflexiono, me discuto y riño. Peleo, me contradigo. Mis ojos se cierran y pienso en ti. Pero también en mi. En mi vida, en mi pasado, en todo lo que he sido y soy, en todo lo que he hecho y hago, y descubro que es cierto que el ser humano tropieza dos veces con la misma piedra y me cuestiono qué haceis vosotros chocando siempre conmigo.
El pensamiento vuelve a mi. Sé cuál es. Los que me conocen saben cuál es. Los que lean, intuirán de qué sentimiento hablo. El pensamiento, los actos, la sensación. La repetición de un tiempo que quién sabe si valió la pena. Aquí estoy pensando en droga, en desaparecer, en evaporarme, en llevarte a ti conmigo. En no volver, en no volver a vernos, o no volver a separarnos.
Y es que mi vida siempre ha sido asi y lo será, un debate siempre al filo, entre la espada y la pared. Dos opciones. Matarte o morir.
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