¿Que qué quiero ahora?
Ahora quiero un café caliente, salido de esa infernal máquina que tienes que hace tanto ruido. Quiero la taza rota, a la que le falta el asa, que ya te daré a ti la que te gusta, de las pequeñitas nuevas. Quiero una cuchara fea, pero que siempre busco en tu cajón. Quiero abrir el bote de azúcar, porque nunca me ha gustado echarlo como se debería, me gusta medir las cucharadas. Quiero irme a tu salón, o a tu habitación, no importa. Quiero quejarme del tiempo, del calor, o de la cara que tienes, no importa. Quiero liarme un cigarro y fumarlo en la ventana, tirar la ceniza a la calle y tener cuidado de que no le caiga a nadie en la cabeza. Quiero sentarme, acurrucada y sentir que no estoy tan sola como pienso. Quiero que te quejes, y que te quejes mucho y de muchos. Quiero pasar más de media hora intentando decidir qué película ver, para quedarme dormida al final y tu también. Quiero una de esas siestas en las que soñamos el uno con el otro aún cuando estamos durmiendo juntos. Quiero salir de tu casa y correr porque mi autobús se va. Quiero montarme en él, medio ahogada pero satisfecha por mi carrera, y pensar en ti todo el camino.
Quiero eso y mucho más, pero sobre todas las cosas, quiero quererte sin miedos ni complejos, quiero no estar escribiendo ésto sino haciéndolo, quiero que todo ésto haya sido una mala pesadilla. Quiero despertarme en tu cama, que sea por la mañana y mirarte mientras sigues aún dormido, sin saber muy bien qué hacer, si dormirme, despertarte o esperar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario