No puedo sostenerte la mirada, no puedo mirarte a la cara desde hace mucho tiempo, tal vez nunca... pero no es por que haya ocurrido algo horrible, es por que yo soy horrible. Las cosas que hago, las cosas que pienso, las cosas que digo, las cosas que siento... Hacen daño. Te hacen daño, y duele. Me hacen daño.
Me hago daño y no es algo físico, es algo peor, es un sentimiento negro que me corroe por dentro, que quema, y que cada día que pasa va ennegreciendo mi interior, hasta que no quede ningún hueco rosa. Cada vez que me miro al espejo, sólo veo reflejado todo aquello que no quiero ser, todo aquello que intento negar, que exijo a los demás por que no puedo encontrar en mi. Todo lo que veo son un par de ojos tristes.
Que no son tuyos ni míos, que no son de nadie. Si supieras, si pudieras leer mi mente, si tuvieras acceso a cada rincón de mi, saldrías huyendo, me tendrías asco, y odio, el mismo que me tengo yo a mi misma. Promesas rotas, palabras incumplidas, mentiras, engaños... no sabes nada de mi, no me conoces en absoluto, ni tu ni nadie... por que escondo demasiadas cosas, por que llevo demasiado dentro, por que en mi espalda casi no caben mas nudos, por que en realidad, todo lo que dicen por ahí de mi, es verdad.
¿Cómo quieres entonces que te mire a la cara? ¿Acaso lo merezco? Si lo hiciese, lloraría, si lo hiciese pensaría en tus sentimientos, si lo hiciese me daría cuenta, de todo lo que ya sé y no quiero admitir, por que a la que mas miento es a mi, a quien no puedo mentir. Puta, zorra, buscona, fácil, guarra... al fin y al cabo, es así. Mentirosa, falsa, egoísta, manipuladora, hipócrita, controladora... al fin y al cabo, es así.
No podría describir, cuán culpable, asquerosa y rastrera me siento en estos momentos. No sabría decir, cómo de triste estoy. No sabría explicar lo poco que soy, tanto que no merezco amor de nadie, y créeme que duele ser yo. Buscar desesperadamente algo que sabes que no te mereces, para despreciarlo cuando lo encuentras y ser incapaz de corresponder...
Me siento como cuando tenía 15 años, volvía a casa con el corazón ahogado en lágrimas, escuchaba a My Chemical Romance y lloraba eternamente por mi, por lo poco que quedaba de mi... Siempre he sido horrible, siempre he hecho sufrir, siempre he hecho lo que he querido sin tener en cuenta los sentimientos de los demás, y no pienses que estoy loca si admito que pienso que el Confi tenía razón. Mentirosa y puta. Mentirosa y puta. Mentirosa y puta. Mentirosa y puta...
Desagradecida, eso es lo que soy, alguien que no puede valorar lo que hacen por ella, por que siempre encuentra el fallo, lo que está mal, pero que no tiene el valor de admitir que ella es la peor de todos, la mas egoísta, la mas mentirosa, la mas manipuladora... Una egocéntrica que piensa que todo gira alrededor de ella, cuando no es mas que una piedra en la carretera.
No puedo sonreír, ahora mismo no. Me siento tan hundida como cada vez que le veía. Pero él ya no está, ya no puede hacerme ver todos mis fallos, ahora sólo yo soy capaz de hacerlo, y yo no me lo escupo a la cara, pero lo tengo encima, igual o más encima que si me los escupiese él, al menos, tenía a quien culpar...Pero ahora... ahora qué. Si yo misma lo pienso.... como para que no lo piensen los demás...
Lo siento por mentir, lo siento por tratarte así, lo siento por ser yo, lo siento por que me tuvieras que encontrar, lo siento por enamorarme de ti, lo siento por no dejarte vivir, lo siento por todo. Lo siento por que me tuvieras que ver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario