martes, 29 de octubre de 2013

Una mente descarrilada.

Apenas recuerdo cómo era antaño. Solían decir que era alguien alegre y divertida; soñadora, ilusa e inocente. Ya nada queda. No recuerdo exactamente cómo ocurrió, pero no consigo ver ni un reflejo de aquello en el espejo. Ni siquiera soy capaz de mantenerme la mirada a mi misma. Quizá mi cara de emoción al ver una galleta sea lo único que quede de aquello que fui.

Soy una persona que vaga perdida en el mundo, que sólo busca encontrarse, encontrar a la niña perdida que murió en su interior. Puedo parecer una loca, una paranoica, una histérica... Lo soy. Puedo odiarte o amarte en segundos, derretirte o helarte con la mirada en instantes. Soy capaz de cualquier cosa, pero no puedo controlarlo. Mi mente va y viene a su antojo, juega conmigo como si de una marioneta me tratase. No sé que quiere de mí, quizá castigarme. Me siento demasiado confusa. 

Tengo miedo, realmente tengo miedo. Miedo de mi. Miedo de mi reflejo en el espejo. Miedo de mis miedos. Miedo del mundo. Miedo de todos. Miedo de ti.


A muchos les puedo parecer interesante, una chica atractiva, no físicamente, claro, pero sí personalmente. Puedo parecer alguien digno de conocer, pero todos se equivocan, sólo soy una chica muerta del miedo, que se refugia en ellos y que se llena de inseguridades. Cuando alguien empieza a conocerme, yo creo que se asusta. Dice algo como... ¿Y esta de qué va? Eso mismo me gustaría saber a mi. 


El motivo de este espacio, viene al caso de que, puede estar bien darme a conocer un poco mas. A medida que escribo esto, la idea me parece cada vez más estúpida. Tal vez esto sea una locura. Tal vez la vida sólo sea una gran locura. Al fin y al cabo, como buena locura, la vida se basa en la improvisación.


Cómo podéis comprobar, soy incapaz de mantener una conversación. A lo largo de todo el párrafo, las ideas han ido saltando, de un lado a otro. Así soy yo. Así funciono. Creo que mi mente vuela demasiado. Aunque eso también puede ser un punto a mi favor. Gracias a ella, soy capaz de imaginar cosas increíbles, soy capaz de soñar, soy capaz de hacer cosas que no todos pueden. Soy capaz de dibujar, me encanta. Bueno, eso de que me encanta, realmente es relativo, como todo. A veces me encanta, a veces lo odio. Gracias al dibujo, he sido capaz de desahogarme en muchas ocasiones y de expresar lo que siento, el dibujo es capaz de estabilizarme.

Últimamente, la escritura también me ha sido de gran ayuda, es por eso que me decidí a escribir todo esto. Incluso me planteo escribir una historia. Sería una buena forma de poner a prueba mi imaginación.


Esto debía de haber sido una corta y pequeña introducción, pero como siempre, acabé alargándolo demasiado. En éste, mi pequeño rincón, podréis encontrar, desde mis pequeñas ilustraciones y relatos, hasta alguno de mis íntimos pensamientos. Éste será uno de mis pequeños lugares. 




2 comentarios:

  1. Anónimo1:11

    Entre dos extremos... Estare atento a tus entradas, animo :)

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  2. Muchas gracias. Espero que te gusten. :)

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