jueves, 24 de julio de 2014

¿Capaz o incapaz?

Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo... Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rallas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, lsd ,éxtasis... Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas. . . Mejor que la nocilla y los batidos de plátano... Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenium... Mejor que los andares de Ally Mcbeal, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford... Mejor que la libertad. . . Mejor que la vida.

-Quiéreme si te atreves.


Duele.

Paralizada al borde del llanto pienso en tu nombre. Acorralada en mitad de mi cuarto me falta el aire. Prisionera de mi propia mente empiezo a marearme y creo encontrarte. Sumida en mis demonios quiero olvidarte. Sorda de un oído, imagino escucharte. 

Duele leerte, mas, no puedo quejarme pues fui yo quien inspiró esas letras. Duele recordarte, pero fui yo quien decidió marcharse. Duele leerme, mas, no puedo evitar soñarte.


No paro de pensarte, y de odiarme.



domingo, 20 de julio de 2014

Fotógrafa.



Últimamente, estoy más fotógrafa que de costumbre. Y es que en soledad, salen las mejores fotos.




















Un cigarrillo es lo que necesito. La historia de un cigarrillo, que va muriendo, lentamente.








Y de una flor, que crece salvaje un jardín descuidado.





















La historia, de aquellos sueños rotos, que quedan grabados en la piel.



La historia de un atardecer triste y solitario, que espera la llegada de la noche, para quedar oculto.


sábado, 19 de julio de 2014

Resquicios.

¿No lo sientes? ¿No ves que el mundo se tambalea y tiembla cada vez que ocurre? ¿No entiendes que la grieta se abre y todos estamos en peligro? ¿Que los fantasmas son mas fuertes y se quedan a escasos centímetros de salir? ¿No ves que casi pueden alcanzarme? Siento su frio tacto, cerca de mi piel...

Cada vez me siento más inútil por no poder pararlo, por no controlarlo. Y es que me haces sentir tan débil que duele. Y es que abres la puerta de mi infierno y lo dejas todo salir, inconsciente del daño que podrías causar. Lo siento, pero soy mas fuerte sin ti. Puedo aguantar la puerta sola. Puedo luchar mejor contra ellos cuando tu no estás, porque tu les permites alcanzarme. Tu abres ese hueco, y haces que se hagan fuertes.

Gritan, a todas horas, pero si no estás, no les oigo. 

Mientras tanto, ella está en un precipicio. Con su vestido blanco, y su pelo negro, largo, impecable. Todo es negro a su alrededor y desde fuera, se oye el murmullo de sus demonios gritando dentro de su cabeza. Ella siente que su cuerpo es demasiado pequeño, para todo lo que encierra y piensa que tal vez, si lo dejase caer al precipicio... 

  -"Me haces sentir débil. Me haces sentir débil. Me haces sentir débil."

Aquello que es luz me ciega, y todo lo que me ciega es malo. Sin luz, no puedo moverme de la oscuridad, pero así ellos tampoco pueden encontrarme. ¿Qué hacer cuando los demonios me persiguen de esta forma? Quedarme quieta en mitad de la habitación, sorda, tal vez sea la mejor opción. 


Toma mi mano, siéntelo, esa brecha, ese resplandor que me hace ser vista. Ese aura de felicidad amarga que les llama. ¿Soy la única que lo ve?


 -"No, no, no, no."


Cierra los ojos, sus manos están frías, el abismo sigue bajo sus pies. Su tez se torna gris, sus ojos pierden calor, su pelo, ahora encrespado, ondea mecido por una suave brisa. Alguien está allí, frente a ella, al otro lado del precipicio, lejos, pero lo suficientemente cerca para divisarles a ellos. Miles de demonios, monstruos, fantasmas, recuerdos, ilusiones, sueños rotos... todos tras aquella silueta, mirándola fijamente a los ojos, sedientos de sangre. Las voces en su cabeza aumentan, gritan. Ella grita. La silueta grita. 


Caos.


Vete, es lo único que puedo pensar, y es que tu no lo comprendes, pero necesito que te alejes de mi. Porque si te quedas, jamás podré vencer, porque no podré luchar contra ti.


domingo, 6 de julio de 2014

Federchueca.

La habitación se encontraba mas ordenada que de costumbre, algo que no era habitual. La luz de la mesilla de noche, encendida, mirando hacia la pared y apuntando directamente al suelo, para hacer de la luz algo mas tenue. El ambiente del cuarto era el de una película psicodélica, el papel, la luz, los colores, la cama deshecha, los dibujos, los sueños que de allí emanaban. Pink Floyd sonaba de fondo: The Wall.

Un pequeño gato negro dormía tranquilamente en un rincón de aquella habitación, como si debiese estar ahí. 


Al entrar, todo estaba en calma, una escalofriante calma. Podía sentirse la tranquilidad, respirarse. Era esa sensación de entrar, en la nube de alguien, en ese lugar al que sabes que se va a perderse del mundo y de sus pensamientos, ese lugar especial en el que las preocupaciones desaparecen, solo por un instante... 


Imagino que así debía sentirse ella.  


Al entrar la vi. Una chica morena de pelo largo. Se hallaba tumbada en la cama, bocabajo. Parecía dormir tranquilamente. Vestía una camiseta blanca, de una talla considerablemente mayor a la que solía gastar, y unas braguitas bastante infantiles para la que parecía su edad. Me acerqué a observarla y lo vi. 


Sonreía. Como quien lo hace después de mucho tiempo. Quién sabe si tal vez, por las pastillas.