viernes, 11 de noviembre de 2016

El caos y la paranoia vuelven a ser perceptibles para mi en su expresión mas leve. El resquemor y las cosquillas de lo que fueron se sienten en mi pecho y en mi cabeza, en mis ojos y en mis oidos, en mis mejillas y en mi garganta. Éste hecho me hace pensar, que tal vez nunca se fueron del todo, que se camuflaron como camaleones bajo mi ser.

Las marcas en mi piel tan solo son sombras, de todo lo que fue y dejó de ser. Ellas son solo el sintoma menos grave de todos los hallados y los que aún hay que no han logrado hallar.

El sueño y el cansancio me buscan, me encuentran y yo no se si dejar de correr o seguir, si pararme en seco o correr en dirección contraria. Ya no sé qué esta bien o qué esta mal. Ya no me paro ni a pensarlo.

He vuelto al modo automático.

Sin embargo, me niego a pensar que no queda una parte de mi que aún controla este cuerpo a duras penas, perdiendo el control de vez en cuando.

sábado, 22 de octubre de 2016

Reflexión mañanera.

Nos empeñamos en ajustar a las personas a determinados esquemas pre-diseñados por nosotros mismos sin darnos cuenta de que no hay nada estable ni rígido en este mundo. Las cosas no son cuadriculadas, no están ordenadas, no es blanco o negro por siempre, sino que puede cambiar. Todo a mi modo de ver está formado por curvas, lineas onduladas y flexibles, caras cóncavas que ocultan caras convexas de otro lado, movimiento y fluidez. 

Nos empeñamos en ver solo una cara de la moneda, sin darnos cuenta siquiera de que a lo que llamamos cara podría no serlo siquiera. No somos capaces, o no queremos ver, o simplemente no nos permitimos admitir, que las cosas cambian, que salen a relucir otras cualidades que habíamos omitido o tachado de nuestra percepción porque no se ajustaba a lo que queríamos tener. 

A veces pienso que deberíamos ser mas anchos de mira y no dejarnos engañar por un truco tan simple. Deberíamos pararnos a pensar y evaluar todas las posibilidades antes de descartarlas y así, deberíamos ir haciéndonos a la idea de cualquier cosa, por minúscula que fuese, A veces, no está de más ponerse en lo peor, y asumirlo, aunque solo sea un poco, e interiormente, para que cuando llegue el momento, no nos destroce brutalmente.


viernes, 21 de octubre de 2016

Caos.

Cómo empezar a escribir después de tanto tiempo es la pregunta que ronda mi cabeza estos últimos días. Mi mente está llena de ideas y pensamientos nuevos y viejos que se confunden unos con otros y no sé de qué modo sacarlos sin enredarlos todos y hacer un nudo enorme de cosas sin sentido. 

Sé, y siempre lo he sabido, que la manera mas fácil de dejar que salga todo es centrar mis ojos sobre mis manos en el teclado y no ver las palabras que se van quedando grabadas en la pantalla, pero la pérdida de práctica está haciendo muy difícil esta tarea, con lo que supongo, creo e imagino, que esta introducción será larga, muy larga, tan larga como sea necesario para quitar toda la capa superficial de complejos y prejuicios que envuelven los pensamientos profundos. 

Lo que ahora para vosotros es un párrafo tras otro... a mi me ha supuesto unos 10 minutos en busca de la canción adecuada que haga que mis palabras fluyan sin preocuparme por ellas, y ni siquiera estoy segura de ser capaz de conseguirlo. 

No sé que os quiero decir, sinceramente, tengo tantas cosas que al final siempre pienso ¿y para qué? ¿A caso les importa? Y realmente creo que no, que no os importa. No por nada, solo es que, no sé que puede aportaros a vuestra vida, sencillamente. Creo que vivís mejor sin sobredosis de información con la que no podéis hacer nada. 

Estas preguntas absurdas son las que me molestan, sinceramente. ¿Que qué es eso? ¿Y que te importa? Si nunca has preguntado nada, nunca te ha importado, nunca te has molestado en saber, bastante tenias tu ya con tus cosas ¿no? ¿O es que acaso ahora te interesa saber que es? Y si te interesa realmente ¿esa es la forma que tienes de preocuparte? Porque si es asi, mejor déjalo y sigue en la inopia, créeme, serás mas feliz. Tu sigue ahí con tus dietas fallidas, y con tus "intentos" de nada, que así te va, y te seguirá yendo como no cambies radicalmente de actitud. Enserio, es un consejo, tómatelo a bien. 

No. No me avergüenzo ni quiero avergonzarme de esa marca, de hecho será la que más orgullosa luzca, así que si, si te molesta mejor ni la mires. 

El caos. La destrucción. El sufrimiento. El placer. La satisfacción. La repetición. El ciclo de nunca acabar. Todo. Nada. El infinito. La fluidez. El paso del tiempo. El estancamiento. La desesperación. La esperanza. La reflexión. La reciprocidad. Mi alma. Mi ser. Yo. Si eso no forma parte física de mi, no sería nada. 

Y a ti gracias.


miércoles, 12 de octubre de 2016

Instant.

Es difícil de explicar cuando pasan estas cosas, al menos desde el modo de verlo que tengo yo, que al parecer es el contrario al de todos los demás. Puede ser que fantasee mucho, que a veces se me eleven los pies de la tierra, como queriendo volar, y es a esos instantes a los que me aferro, a los que me hacen sentir algo, que mi corazón lata deje de ser un frío bloque de hielo.

Es extraño pensar que una simple imagen pueda hacerme sentir tan tonta. Una estúpida ilusión, que no ha de hacerse realidad pues no es su destino.

A veces pasan demasiado rápido, otras perduran más, pero todo es pasajero, fluye, nada permanece.

Es por eso que debo subsistir a base de instantes, no se me ocurre otra manera.


Fragile

No esperaba esa pregunta, no esperaba mi respuesta, y mucho menos mi reacción, tu reacción. Me hiciste feliz por un instante, pero tan rápido como lo hiciste, sacaste tu aguijón y destruiste la burbuja de cristal frágil que había surgido a mi alrededor.

Fue encantador ese momento en que preguntaste y pensé que lo hacías inocentemente.