Saber que son tus piernas las que te llevan a casa y no tu propia voluntad...querer controlar tus pasos y que se vuelva torpe tu caminar. Alzar tu vista al frente y no ver mas que oscuridad. Tiembla tu voz al pensar que se te escapa la realidad...refugiarse en la soledad para no tener que pensar.
Arropada por canciones tristes me dirijo a casa en buscar de un lugar en el que descansar, recorro calles de un pasado que una vez me hizo llorar. Deseo con ganas tumbarme en la cama a reposar la mente, y desconectar durante un par de siglos de infinidad.
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